No
cabe duda que la filosofía no es letra muerta. Filosofía no son ideas vagas
pasadas. Filosofía puede ser entendida como el pensamiento, la reflexión y la
respuesta a la realidad. Es por eso que
no puede decirse que no ya no hay filosofía. Siempre en la realidad se está
llevando a cabo un proceso filosófico. Y así es aunque no tengamos conciencia
de ello.
Latinoamérica
es sin duda también parte del proceso filosófico humano. No es un añadido a
otro proceso filosófico distinto. Es en sí el proceso filosófico actual. Un proceso
que se ha ido formando a través de muchas etapas distintas.
Como tantas
tendencias de pensamiento que se han desarrollado entre nosotros, el
neoliberalismo no tuvo su origen en América Latina. Como tantas otras
tendencias, poco a poco, fue creando un perfil latinoamericano: detectando los “enemigos
internos”, elaborando algunos conceptos, abocándose a problemas específicos,
etc. Cuestiones como la lucha contra el cepalismo, la reivindicación de un “desarrollo
hacia fuera” o las elaboraciones teóricas sobre la “informalidad”, los
informales y la economía informal, son algunas de las maneras en las que el
neoliberalismo ha ido configurando un espacio latinoamericano de pensamiento. (Neo Liberalismo. Folleto
estudiado en clase.)
La
etapa donde el neoliberalismo fue introduciéndose a la realidad latinoamericana
es un claro ejemplo de la pertenencia a este proceso filosófico. Porque aunque
no es una estructura de pensamiento que tiene su origen en Latinoamérica al
insertarse en este contexto toma matices que le distinguen y le hacen nueva. Y
aunque también puede verse como continuación de un proceso colonizador no deja
de ser desde una realidad propia.
Aunque
la conquista y el seguimiento que tuvo este acontecimiento histórico fueran de
opresión e imposición de estructuras de pensamiento ajeno, todo puede ser
origen de la propia identidad. No podemos negar lo sucedido ni obviar lo
negativo pero si podemos aprovechar y reafirmar lo positivo.
No
es posible pretender descalificar a Latinoamérica como región sin ‘pensamiento
filosófico’. O preguntarse una y otra vez sobre si hay o no hay ‘pensamiento
filosófico’ en Latinoamérica. Por muy poco originales que parezcan las ideas
propuestas desde acá han tomado forma desde su realidad única. Su gente las ha
adoptado porque han sido valiosas para su aplicación concreta.
Latinoamérica
es rica en pensamiento filosófico. Hay una gran diversidad de influencias que
le permiten estar concibiendo pensamiento nuevo a la humanidad. Este pensamiento
debe ser bien aprovechado. Y muchas perspectivas nuevas están haciendo lo
posible por hacerlo.
La conquista y
colonización de las Américas, el genocidio indígena, y la esclavitud racial de
poblaciones llamadas indias y de negros africanos a finales de los siglos XV y
XVI, no representan simplemente un episodio más en la historia del imperialismo
en la humanidad. Para pensadores de la descolonización lo que surge con el
llamado descubrimiento de las Américas es nada menos que una nueva forma de ser
y poder en el mundo.
(El Pensamiento Filosófico del “Giro Descolonizador”. Nelson Maldonado-Torres.)
Una
visión nueva nos puede hacer conciencia de lo valioso que es nuestra historia
para el proceso filosófico total. Esta visión debe ser positiva. Dejar a un
lado el aparente rencor histórico y dar paso a un análisis y desarrollo del
pensamiento actual.
Con esta visión positiva se pretende que los acontecimientos históricos
sean vistos también a favor de la formación de una identidad filosófica
nacional. Sentir que indudablemente ahora se es lo que se es y siéndolo se
responde a la propia realidad. Si algún día fue filosofía maya y luego vino la
filosofía española habiendo un choque entre ambas y surgiendo lo que ahora es,
desde lo que ahora se es se va a pensar. Un día se pensó como mayas, luego como
oprimidos y ahora como guatemaltecos. (Ensayo en el curso de Filosofía Histórica. Luis
Urízar. 2012.)
La
identidad filosófica de esta realidad latinoamericana está formada ya. Solamente
es cuestión de despertar del sueño que se nos ha impuesto y ver lo precioso de
nuestra propuesta filosófica para el mundo.
Por: Sebastián López Rodríguez
ResponderEliminarLa filosofía como pensamiento o reflexión sobre una realidad concreta se entiende que es un acto meramente humano. Y como tal siempre hay algunos que lo desarrollan más que otros y de esa manera se pueden aprovechar de los demás. Estoy de acuerdo cuando mi compañero Luis Urizar dice que siempre en la realidad se está llevando un proceso filosófico peo, que también hay algunos que tienen conciencia de ello. Todos los acontecimientos que pasan dentro de la historia tienen una relación con la ideología que se suscitan en cada época y que tienen sus repercusiones para otras generaciones. En lo personal aunque el neoliberalismo se introdujo en Latinoamérica como un proceso filosófico, pero se puede ver que no favorece a todos los habitantes porque es más aplicable al libre mercado de los poderosos y hay algunos intelectuales con tendencia neoliberal expresándose mal del Estado. Y por último está relacionado con los acontecimientos del genocida de las indígenas y demás personas que son despojados de sus derechos recientemente en nuestra realidad nacional.
Y efectivamente todo esto pasó. Y podemos hacer muchas descripciones de ello y remarcar una y otra vez lo negativo poniendo hasta nuestra valoración moral. Pero por sobre todo ello debe buscarse el valor filosófico. Todo eso sucedió como ya conocemos ¿Y ahora qué? Arranquemos con el análisis filosófico. ¿Alguien tiene una idea de como hacerlo?
EliminarBuena pregunta. Varios caminos: desde la tradición occidental; desde las tradiciones indígenas, particularmente en nuestro caso, la maya; desde otras voces no escuchadas casi nunca (mujeres, pobres, discriminados y marginados de todo tipo); etc.
EliminarUn horizonte: la contextualización: pensar, decir y conversar desde y para el aquí, el hoy y el futuro nuestro...
Estoy muy de acuerdo con Urizar en cuanto a su pensamiento que escribe acerca de la filosofía, y especialmente con su comentario de que Latinoamérica no puede quedar fuera de este tema, porque en nuestros pueblos también pensamos, escribimos y expresamos nuestros pensamientos y sentimientos, muchas veces sobre nuestras culturas, tradiciones, costumbres o algun tema de interés para nuestros propios pueblos o por otros pueblos que valoran nuestras culturas.
ResponderEliminarDesde el momento que pensamos en nosotros mismos y en nuiestro alrededor estamos haciendo filosofía, a lo largo de toda nuestra historia de una o de otra manera hemos filosofado, hemos hecho filosofía, desde el ambiente en el que nos desarrollamos, cada día cuando pensamos incluso que vamos a hacer o que nos pasará hoy ya estamos haciendo filosofía.
El neoliberalismo ha sido quizá una corriente que ha venido a eliminar de nuestras culturas el hecho de hacer filosofía, porque ha tratado de cambiar por completo nuestras culturas, nuestro mode de pensar, ha venido a eliminar nuestro estilo y nuestra propia manera de ver las cosas, la sociedad y a la misma gente, no podemos permitir que esta corriente de pensamiento elimine de nuestros pueblos el espíritu filosófico que siemprre hemos tenido y que algunos se han dedicado a quererlo eliminar o cambiar por pensamientos muy apartados de nuestra cultura.