El catedrático
de la Universidad de Salamanca Francisco de Vitoria, denuncia la teocracia
pontificia del Requerimiento. Pero, ¿por
qué lo hace?
En 1492 los
españoles llegan por primera vez a estas tierras, que luego son conocidas como América. Se requiere ahora de algún tipo de “autorización” para
reclamar como suyas estas nuevas
tierras.
Lo lógico fue
entonces, buscar a quien por voluntad divina
le había sido delegado el poder universal; el Papa. El sumo pontífice de aquel año era Alejandro
VI. El Papa Alejandro VI dona a los
Reyes Católicos de España los territorios recién “descubiertos”.
El Papa declara
públicamente sus propósitos a través del Requerimiento. Este documento oficial
consistía en reclamar como suyas las tierras “descubiertas”, en nombre de la
evangelización. Todo esto con bases
filosóficas de la concertación canónica.
La postura de
Vitoria era clara: rechazaba rotundamente los “abusos” y “agresiones” hacia los
indígenas por parte de los españoles.
Acusa a los conquistadores de verdaderos “culpables” y “verdaderos
agresores” de los indígenas y daños a sus propiedades.
Los primeros
argumentos que presenta Vitoria aparecen en la carta que envía a Miguel de
Arcos. En ella presenta a “los españoles como verdaderos agresores del Imperio
incaico.”
La política del
Requerimiento influye en Carlos I y es clave en las órdenes que luego cumple
Francisco Pizarro. Además de Vitoria,
otros pensadores también argumentaron su desaprobación al Requerimiento, entre
ellos Palacios Rubios y Matías de Paz.
Algunas similitudes son:
Las mismas pruebas
filosóficas y las mismas autoridades canónicas, las mismas fuentes medievales,
cita la donación de Constantino y el dominio universal de Cristo, pero tal como
habían sido interpretadas y aplicadas por los teorizantes del Requerimiento,
representante oficial. Pág.198
Esto es
sumamente importante ya que esto manifiesta una ruptura con el pensamiento
conservador del escolasticismo.
La forma
práctica y actualizada de presentar sus argumentos hace que “la denuncia del
Requerimiento fuera uno de los resultados más importantes de la reflexión
filosófica de Vitoria.
Vitoria sabía
que al emperador Carlos I no podía reclamar como suyas estas tierras invadidas
por los españoles, ya que sus habitantes a los que llamarón “indios”, poblaban
estos lugares desde muchos años atrás.
Era ilógico desde el punto de vista de Vitoria que el papa fuera el
“señor de todo el orbe” y menos que donara tierras y habitantes que ni siquiera
sabían que existían.
Las luchas y
resistencias de los pueblos nativos del continente eran justificadas. “Los
pueblos tenían sus propios derechos de soberanía aun antes de la llegada de los
españoles.”
El derecho
natural de los pueblos indígenas, pone de manifiesto la incoherencia de la
represión española. Los nativos de este continente tenían su propio estilo de
vida. Ellos vivían en sociedades organizadas.
Ciertamente la cosmovisión indígena y la española eran diferentes, la
distancia que los separaba era grande pero, mas grande era la incomprensión
española a lo que tenían frente a ellos, una civilización distinta.
Todo esto se
enfoca ahora en “imponer su nueva interpretación a las bulas alejandrinas.”
Vitoria presenta
la carta magna de los indios en la “nueva América.” Los puntos principales son:
El derecho
fundamental de los indios a ser hombres
y ser tratados como seres libres; el derecho fundamental de los pueblos a tener
y defender su propia soberanía; y el derecho fundamental del orbe a hacer y
colaborar en bien de la paz y solidaridad internacional. Pág. 200
Si los “indios” ya contaban con una cultura, y si esta cultura era
desconocida para los conquistadores no les correspondía a ellos ni a ninguna
otra persona ejercer un derecho sobre ellos.
La cultura española se impuso a la nativa. Esto dio origen a distintas situaciones que
incluso hoy en día reconocemos en cuanto no tener una cultura pura. Es decir, la mezcla de las dos culturas nos
hace a nosotros quedar fuera de lo que debió ser una cultura original, propia.
Luego de la crítica y el análisis del Requerimiento, Vitoria
presenta una alternativa que será utilizada para la “reconversión colonial
indiana”. Los principios constituciones
son:
1) indios y
españoles son fundamentalmente iguales en cuanto hombres; 2) igualmente
solidarios y libres, el retraso de los indios se debe en gran parte a la falta
de educación y a sus bárbaras costumbres; 3) los indios son verdaderos dueños
de sus bienes, al igual que los cristianos, y, en consecuencia, no pueden ser
desposeídos de esos bienes por razón de incultura; 4) los indios podrían ser
confiados a la tutela y protección de los españoles mientras estuvieran en situación
de subdesarrollo; 5) el consentimiento mutuo y la elección libre de los indios
constituía, en última instancia, el título prioritario de intervención y de
gobierno. Pág. 201
Queda la pregunta si estos derechos, en la actualidad, han sido
respetados y replanteados (superados) en
beneficio de los indígenas.
Ferdy: Ferdy Francisco Salazar Alarcón
ResponderEliminarFranco, en su ensayo, rescata puntos que a lo mejor sintetizan la postura de Vitoria. Es decir: “la denuncia de la teocracia pontificia del Requerimiento”. Y ante tal objetivo Franco se pregunta: ¿por qué lo hace? A lo mejor la pregunta es lógica, sin embargo, en tiempos de Vitoria era el Papa Alejandro VI quien gobernaba y por tanto quien daba autorización para hacer y dejar de hacer. Es decir, por gozar del poder divino el Papa debía recomendar las tierras del “Nuevo Mundo” a alguien y en este caso fue a los Reyes Católicos.
Tanto Franco, ensayista, como Vitoria buscan una lógica para explicar el por qué tener que elegir o tomarse como suyas tierras que no eran más que de los que ahí habitaban, a saber: los “indios”. Vitoria opina que es ilógico que el papa fuera el “señor de todo el orbe” y más aun que pudiera donar tierras y habitantes que ni siquiera conocía y que tampoco sabía que existían. Franco tomará la postura de Vitoria para sentirse indignado de cómo era posible que los españoles se sentían dueños y además superiores, con todo el peso de la palabra, a los “indios”.
“La cultura española, dirá Franco, se impuso a la nativa”. Con lo cual, según Franco, se puede explicar el por qué no existe una cultura pura. “Es decir, seguirá, la mezcla de las dos culturas nos hace a nosotros quedar fuera de lo que debió ser una cultura original, propia”.
La argumentación que hace Franco, por lo tanto, es la indignación que los españoles, y además el Papa, hicieron sentir a los indios del “Nuevo Mundo”. Su supuesta superioridad no les daba derecho de decidir por ellos; ellos ya gozaban del derecho natural y, además, del derecho que ellos mismos habían creado antes de la conquista o invasión para otros.