martes, 2 de septiembre de 2014


Análisis del mito de Xibálbá

El pensamiento antiguo de los mayas, especialmente al grupo indígena Quiches, tiene una profunda enseñanza para las personas Guatemaltecas, dar una profunda reflexión con el deseo de formar parte del pensamiento, aunque parece un hecho histórico muy complicado de entender, pero sumergiéndose  en ella es posible la comprensión.

Antes de la reflexión del  mito de Xib’alba quiero mencionar que el Popol vhu también estaba lleno de contenidos productivos si lo queremos tomar así. La manera como estaba  organizado sus pensamientos y sus creencias de la cultura Maya, actualmente solo podemos encontrar por escrito, por la cuestión de que  no se practica y poco conocido por la gente guatemalteca, eso lo que puedo percibir espero no equivocarme.

Para empezar considero que muy fundamental explicar el significado para lo Quiches la palabra Xib’alb’a “Lugar oculto” un espacio que encontramos debajo de la tierra, como el lugar es oscuro se consideró como un lugar del mal.

El mito de Xibalbá es parte del contenido del Popol Vhu, por tanto encontramos algunos personaje importantes, como  Juraqan, Xmucane, Kamazotz’, Xbalamké, Jun ajpú, Xkik’, Jun Batz, y los demás que podemos encontrar en ella, y son personajes que tienen distintas funciones, y cada uno significan cosas relacionado a la naturaleza.

Los gemelos son como responsable de preparar la tierra, el universo para recibir una nueva época que se manejaba en el período de los mayas, como una nueva manera de vivir. Luego  estos dos personajes se convierten como representadores del sol y la luna.

Dentro del pensamiento maya hay una dedicación profunda, y no puedo dudar de que es muy provechoso, la manera como ellos van creando y dando los significados a cada cosa, dándole sentido más profundo y utilizando sus propios lenguajes. La relación que establecen ellos entre el cielo y la tierra; lo bueno y lo malo, siempre se maneja una dualidad en sus pensamiento otro ejemplo podría ser día y noche.

Quiero resaltar también como en la organización maya se habla de la manera muy metafórico, especialmente en el aspecto del deseo sexual, como encontramos en el  texto; habla del árbol de jícara, la saliva que  había recibido xkik’. Me parece que aquí tratan de ocultar algo, quizás tenían un  pensamiento que el deseo sexual es algo malo, y tratan de expresar a través de las cosas que está en la realidad, pero lo interesante no es cualquier cosa sino que a algo que tiene las características.

En este texto no se menciona todos los personaje que encontramos en el mito de Xib’alb’a, sólo fueron mencionados algunos como referencia a una explicación como se manejaban entre ellos, pero considero que lo importante es saber cómo cada uno representan cada cosa y con sus espacios; pero al mismo tiempo ejercen poder.
De: Antonio Bernabé López Cruz 2250613
RENOVACIÓN DE VIDA Y CAMBIO DE ÉPOCA
En este escrito, quiero manifestar sobre algunos de los acontecimientos, que tiene la mitología Maya. Si vemos a nuestro alrededor todo sobre el Popol Wuj y el mito de Xib’alb’a la interpretación es ambigua y  significa que no tiene una solo interpretación, de esta forma nos ayuda a pensar sobre la historia asociándola a nuestra realidad. El camino para hacer nuestra historia es, si nos damos cuenta del porqué de la creación, de la soberbia, de los engaños, de transformación de la muerte a la vida, etc., son presentados en este relato maya y así temas que llenar emoción para pensar, y no ignorar nuestras raíces de dónde venimos, quienes somos y que horizonte queremos en futuro.

La historia de Ahpú, el héroe mítico de los mayas, su muerte, su regreso y la renovación por sus hijos Hunahpú e Ixbalanqué fue la metáfora principal para la renovación de la vida y el triunfo sobre la muerte[1]. Está claro que mito relata muerte como sumergimiento en la oscuridad, la vida como la luz. De tal modo se interpreta que los héroes gemelos con su valentía de enfrentar a los señores de inframundo se hacer de su vida un fructífero sacrificio para conocer de ellos sus capacidad mentales y estrategias usadas con sus poderes que tienen para vencer y hacer de una vida nueva con un ímpetu de sobrepasar la muerte para vivir.

La renovación de la vida se entiende hacer vida la vida. Que no solo este frente a la muerte, la vida: sino en una transformación o renovación que no se limita a una solo cosa sino la multiciplidad de actos y facetas de vida con la efusión de ser. En cuanto son protagonistas de la narración expresada como real.  Significa una sociedad creada por seres creados, porque la multiciplidad se seres hace no existir un solo ser crea, pero su característica  es unidad  de sus propio parentesco, de donde se concibe sus descendencia genealógica.  

Y por lo tanto el cambio de época “Para los mayas el tiempo era un fenómeno cíclico estudiándolo llegaron a descubrir la existencia de diversos períodos repetitivos de cambios y transformaciones, unos más cortos y de tenues consecuencias y otros más largos e intensos[2]”. El Universo en su evolución de cambios para la historia, y en la historia, transforma un salto más del ser humano como ser del tiempo y para el tiempo desde su interioridad cambiante.


[1] Extraído de 30.8.14. de: http://www.actiweb.es/conocimientointerior/mayas.html

lunes, 1 de septiembre de 2014

Historia de una transformación

En el lenguaje y tradición popular suele escucharse mucha sabiduría. No precisamente de personas eruditas o cultas, como solemos nombrarles a quienes poseen muchos conocimientos. 

En una población del sur-occidente de nuestra Guatemala, un grupo de ancianos planteaba la siguiente idea: si una persona después de morir, es recordada, ya sea por bueno o malo, esa persona o  grupo de personas habían pasado por la vida y la vida por ellos. De alguna manera han dejado huella.

 Y es la palabra la que deja registro o seña de la existencia, la que hace perdurar la vida y mantiene viva la esencia de los seres recordados.

En el Popol Wuj la palabra adquiere una importancia esencial. Y cabe destacar la riqueza de su significado a lo largo de todo el relato, puesto que tiene muchas y variadas funciones según el contexto. La palabra puede significar: creación, poder de los dioses, deliberación, nombrar las cosas, entre otros.

En lo que hay que hacer énfasis es en el poder propio que posee la palabra. Es decir, tiene la capacidad misma de hacer-crear, transformar, de generar cambio, de reconstruir o rehacer. 

Si en rasgos muy generales vemos la narración del Popol Wuj como la descripción de un cambio de época, todo ese cambio es generado y efectuado por el poder y capacidad de acción de la palabra.


Es la palabra la que determina el valor de trascendencia que está inmerso en esta obra llena de tanta riqueza. Como dice Carolina Escobar Sarti, refiriéndose a la obra de Sam Colop: nos han devuelto la palabra original.

Descubriendo la herencia de mis abuelos.

Manuel Eduardo Alvarado Salinas

Volver a leer el Popol Wuj -luego de haberlo leído en mis tiempos de colegio- y ahora enriqueciéndolo con la lectura de Xibalbá, me hace reflexionar no solo en la cosmovisión maya, sino en la forma en que ésta aun se mantiene en nuestros pueblos. Para ello quiero enfocarme más en este último, Xibalbá, inframundo, donde lo sobrenatural y mitológico se sobrepone a la filosofía existencialista de dicha creación. Hace dos días tuve la oportunidad de participar en mi sexta ceremonia maya. Me di cuenta que todas han sido diferentes, sin embargo en esta última pude recrear en mi mente la historia de Hunahpú e Ixbalanqué. Surgieron  dudas en mi interior, y pude darme cuenta que esta cultura, milenaria, aun sigue estando vigente en nuestra sociedad. Es todo un pueblo que no vive de la mitología, sino que experimentan en sí lo sagrado de la creación. Es un nexo muy fuerte entre lo divino y ellos mismos. Hoy en día esta cosmovisión sigue siendo testigo de un cambio pluricultural, un cambio que aunque quiso absorber la cosmovisión maya, no pudo destruir toda una tradición que busca a duras penas sobrevivir. Pareciera actualmente que los gemelos vuelven a luchar, pero no para divertirse con el juego de pelotas, sino para destruir nuevamente al mal, que disfrazado de intolerancia, racismo, discriminación, totalitarismo, etc., ha venido a colarse entre los pueblos mayas. En la ceremonia traía a mi mente el recuerdo de lo más sagrado para ellos. Recordaba en primer lugar a los abuelos, quienes han sido los creadores y que junto con las fuerzas divinas lograron dar a los  hijos lo más sagrado que existe. Pensé en la naturaleza, la creación, lo que nos rodea. Junto al sacerdote maya pedimos al corazón del cielo y al corazón de la tierra que nos transmitan la sabiduría, salud, armonía y equilibrio. Honramos al sol del día, Hunahpú, quien nos abrazaba con su calor, y al final agradecimos a Xibalbá, al inframundo, no como lugar de castigo o infierno, sino de muerte y enfermedad existencial, lugar de reposo, de las ánimas. No creo que fuera casualidad el haber asistido a esta ceremonia y tenerla como contexto y referencia directa al hacer este comentario, pero sí creo que el equilibrio y la armonía están predestinados de forma que la cosmovisión maya aun causa un impacto fuerte en la pluriculturalidad que viene a ser testigo del paso de muchas generaciones creadoras, que sin necesidad de aprender filosofía han sabido filosofar desde su cultura y sus expresiones más puras.
Akkeren.V. (2012).Xibalbá y el nacimiento del nuevo sol. Guatemala: Piedra Santa.

Dos libros, una experiencia hoy Víctor Treminio.


Debo confesar que en el colegio cuando leí por primera vez  el popol wuj no entendí mayor cosa, hoy al reflexionar sobre el contenido filosófico e histórico, pude retomarlo tomándole el gusto debido. Al ser un libro tan antiguo entiendo que constituye parte fundamental de la cultura del pueblo maya y más ampliamente de la humanidad en general.[1]
Se considera en sí mismo como el génesis de toda una civilización y el recorrido evolutivo de la concepción de la vida en sus valores narrados de forma fantástica.[2] Donde se concretizan  valores como el reconocimiento, (la necesidad de nombrar en cuanto los ancestros crearon las cosas y en cuanto querían que les adoraran) la humildad (como un valor inculcado en el pueblo desde la experiencia de Kabraqan y los gemelos Hunahpú e Ixbalanqué), la organización, la sabiduría, la tradición, todas expresadas en la experiencia cotidiana de los seres divinos.
Por otro lado encontramos la visión del xibalbá[3] el lugar oculto, el inframundo muchas veces confundido con el infierno, un mundo oscuro, en las cavernas gobernados por los Ajawab, pero en realidad referido al mundo de lo desconocido, sus personajes algo malévolos, peligrosos desatan incertidumbre y una especie de lucha entre “lo bueno y lo malo” en relación con la divinidades que luchan a muerte para restablecer una especie de “estatus cuos”.
Hoy en día podemos actualizar esta lucha que no termina, esta vez no por un orgullo, no por un juego de pelota, sino por la necesidad de un pueblo de surgir a la luz después de sufrir tanta opresión.
¿Cómo renovar hoy el popol wuj? ¿Qué hacer para que este pueblo desplazado encuentre el lugar que por derecho les pertenece? Sin duda estos libros constituyen una carta de presentación y confirmación de la cultura de un pueblo milenario que actualmente no es valorado y que sigue sufriendo los mismos embates desde la colonización, un pueblo que lamentablemente ha sufrido el rechazo, el maltrato e incluso vive hoy la discriminación racial, obligado a estar al margen de su propia nación aunque ellos constituyan la gran mayoría.





[1] Colop,S. (2008). Popol Wuj. Guatemala: Cholsamaj
[2] Megged, Nahum. (1991). El universo del Popol Vuh. Análisis histórico, psicológico y filosófico del mito quiché. México: Diana/UNIVA recuperado de:
[3] Akkeren, V (2012). Xib'albá y el nacimiento del nuevo Sol. Guatemala: Piedra Santa

En las variedades de culturas se encuentra la riqueza.


En  las variedades de culturas se encuentra la riqueza.

Juan Ramón Meza 2296313



Para empezar, se puede afirmar que el Popol Vuh, se comprende como el libro del pueblo, de un pueblo que desea mantener su tradición. De este modo, es posible hacer una comparación con la biblia cristiana que pretende promover o inculcar algunos valores a la comunidad. Por la gran importancia que tiene el Popol Vuh para los mayas puede ser tratado como la sagrada biblia para ellos.

Este libro fue encontrado en el siglo XVIII mucho tiempo después de la  invasión española, fue transcrito y traducido al latín por Fray Francisco Ximénez desde una perspectiva católica colonizadora que tenía como proyecto convertir al cristianismo a los nativos americanos recién conquistados.

Al tener el contacto con el Popol Vuh y las interrogantes que surgieron durante la clase, luego de las aclaraciones que se dieron reconocí la importancia de ir conociendo la historia que ha venido dejando grandes rasgos, al mismo tiempo, me ha impresionado por su admiración hacia la naturaleza y la forma de valorar todo lo que existe desde su interpretación espiritual, debido que la riqueza que posee su cultura demuestra la capacidad de observación y contemplar la naturaleza juntamente con la astronomía.

Hay un punto de partida, como una génesis, se va  relatando todo el proceso de la creación de una manera familiar, las fuerzas espirituales dan vida al hombre de barro que no tiene la capacidad de adorarles, y es muy admirable las relaciones, pero a la ves las diferencias de los relatos en el cual manifiesta el génesis que si fue creado por el barro, en cambio el primer intento de la creación del hombre en el Popol Vuh el agua lo desasía,   luego el de madera que también no daban gracias, después o por tercer intento lo hace con diversas plantas y en esta ocasión descubren que hay una diversidad de sexo por las diferentes especies o plantas, pero tampoco logran el objetivo,  hasta que por último se logra dar origen al hombre de maíz que si cuenta con la capacidad de adorar y dar gracias a sus creadores y formadores. Estas fuerzas divinas encuentran en la relación creador-creatura el sentido de la existencia humana. Desde ese mismo proceso de vivencia se da la valoración de un más allá de lo humano y de las relaciones meramente materiales con los demás entes existentes.

Como conclusión quiero manifestar que he tenido la oportunidad de estar cerca de hermanos y hermanas de esta cultura y si he visto y valorado la gran riqueza de su cultura, por ende este encuentro con la teoría de esta riqueza maya, me enriquece más mis conocimientos y apertura sin perjuicios al momento de acercarme a la misma.






[1] Colop,S. (2008). Popol wuj. Guatemala: Cholsamaj.


El politeísmo maya versus monoteísmo occidental

Larry José López Toruño 2029113

En la cosmovisión de los pueblos mayas, se explica una forma original de nombrar las diferentes fuerzas o energías existentes que regían su diario vivir. Entre ellos están los dioses: Ukꞌuꞌx Ulew: corazón de la tierra, Ukꞌuꞌx Kaj: corazón del cielo; Tojil: dios principal, ya que fue el que les dio el fuego; Junajpu: uno de los gemelos, que era inteligente, poderoso y, dominaba todas las artes; dios luna;  Xbalamke: dios sol; Ixkikꞌ: madre de los gemelos, virgen y pura los concibió. Saqi Nim Sis: diosa madre[1].

Dicho politeísmo me llamó mucho la atención por la autonomía e independencia en la misión o labor que desempeñan. Así mismo, es interesante ver como estos dioses son finitos, limitados y vulnerables al igual que los seres humanos. La asignación de trabajo específico de cada uno de estos dioses, hacia que no hubiera entre ellos ninguna diferencia en cuanto a su poder, cada uno era importante y poderoso, de acuerdo al papel que desempeñaba. Todos eran necesarios para el equilibrio y buen desarrollo de la vida de los pueblos mayas. Creo que su cosmovisión es signo de armonía en nuestros días sobre todo para nuestros líderes políticos que buscan aplastar al pueblo sin reflexionar que fue ese mismo pueblo el que les otorgó ese poder.  

Contrario a la visión maya se antepone la visión divina de occidente, de un Dios único que es infinito, ilimitado e indestructible.  Para el cristianismo, es un solo Dios comprendido en tres personas distintas, Padre, Hijo y Espíritu Santo. Es un solo Dios verdadero, velado en la creación pero no perteneciente a ella, como diaria Martin Lenk SJ en su libro ¨buscando a Dios¨, ¨Dios es más real que las realidades del mundo, que siempre son pasajeras. Si, de otra forma, fuera igual a las cosas del mundo, sencillamente, habría dejado de ser Dios¨[2].   

Esta visión monoteísta de Dios implantada por los conquistadores españoles, me parece que trajo mucho dolor y sufrimiento a nuestros pueblos, por la forma cruel de imponer sus creencias. Tal es el caso de la devoción a Maximón: dios maya Mam que, debido a las exigencias de los españoles en los siglos XVI Y XVII se le cambia el nombre por San Simón[3]. El Popol Wuj, nos refleja un mundo donde las condiciones humanas eran mejores, por la libertad que disfrutaban estos pueblos. Dicho privilegio  fue arrebatado por los españoles para convertirlo en esclavitud. Ejemplo de ello es el  politeísmo que fue sustituido por el monoteísmo propio de los españoles.

De todo lo anterior expuesto, puedo concluir que nuestros pueblos indígenas al ser conquistados por los españoles, perdieron mucho de su identidad y autonomía, especialmente en su forma de ver el mundo y los dioses.



[1] Colop, Sam(2008). Popol Wuj.Guatemala:cholsamaj.
[2] Lenk, Martin (2013). Buscando a Dios.Santo Domingo:Ediciones MSC
[3] https://www.youtube.com/watch?v=9oDK20-KJsY


El origen de la creación desde la antigua historia del “K´iché”

Irbin Arquímides  Menjivar

Al comenzar la antigua historia del pueblo maya “K´iché”, se dan grandes acontecimientos importantes bajo el fundamento de la creación. Durante el tiempo de la creación, se da apertura a la existencia de seres vivientes y la naturaleza  que, poco a poco los dioses mayas van creando. Estos espacios de creación, van acompañados de enseñanza, aclaración y la relación de lo oculto y lo revelado por Tz´aqol Bitol; Alom, Kájolom, nombres de Junajpu Wuch y Junajpu Ultiw, Saqi Nim Aq Sis, Tepew Q´ukumatz[1]

Al enriquecerme de esta historia, me parece que las cosas cambian en el pueblo K´iché, en un momento determinado.  Todo se encuentra vacío, hay superficies planas que se encuentran plenamente sin animales, sin seres humanos, ni medios naturales, etc, como de igual forma se encuentra la bóveda azul. A la luz y el avance de lo creado por los dioses, los seres aumentan y dan nueva vista a las  cosas de la tierra y las celestiales.

Cada uno de estos aspectos, que, considero muy importantes, los relaciono con la creación de parte de Dios,  que  se nos narra  en el libro del Génesis, como por ejemplo: la creación del hombre,  la mujer y los animales en la tierra. Existe similitud en algunos aspectos.

Todo permanece en un silencio profundo, bajo un reposo, donde todavía no existían los seres  vivos, ni siquiera montañas, bosques, etc. a mí me parece muy interesante como la presencia de los dioses Tz´aqol Bitol; Alom, Kájolom es muy fundamental, en el sentido que echan a andar el proyecto de la creación. Todo comienza por medio del diálogo, la meditación y el pensamiento de cada uno de ellos. A partir de ahí surge la nueva existencia de la vida en los animales, las plantas, el hombre, la extensión y división  de las aguas, los árboles, etc.

Una de las cosas que me llama mucho la atención al conocer como la creación desde la historia maya se desarrolla, es el proceso que lleva cada uno de elementos, los prodigios que surgían sobre el cielo y la tierra y la expansión que ocupaban.

Me parece interesante el hilo conductor de la creación, según la historia del pueblo K´iché. El libro “Popol Wuj”, a mi juicio es muy importante  para conocer parte de la cultura maya K´iché y parte de muchos aspectos con los que cada uno de nuestros pueblos nos podemos identificar al tener un origen bastante parecido. De igual manera se conocen aspectos literarios e históricos que son parte del fundamento de la cultura indígena.

  

Sam Colop, L. (2008) “Popol Wuj” Guatemala: Cholsamaj


[1] Tomado de Capítulo I,  pág. XXI Popol Wuj.

El politeísmo maya versus monoteísmo occidental

Larry José López Toruño 2029113

En la cosmovisión de los pueblos mayas, se explica una forma original de nombrar las diferentes fuerzas o energías existentes que regían su diario vivir. Entre ellos están los dioses: Ukꞌuꞌx Ulew: corazón de la tierra, Ukꞌuꞌx Kaj: corazón del cielo; Tojil: dios principal, ya que fue el que les dio el fuego; Junajpu: uno de los gemelos, que era inteligente, poderoso y, dominaba todas las artes; dios luna;  Xbalamke: dios sol; Ixkikꞌ: madre de los gemelos, virgen y pura los concibió. Saqi Nim Sis: diosa madre[1].

Dicho politeísmo me llamó mucho la atención por la autonomía e independencia en la misión o labor que desempeñan. Así mismo, es interesante ver como estos dioses son finitos, limitados y vulnerables al igual que los seres humanos. La asignación de trabajo específico de cada uno de estos dioses, hacia que no hubiera entre ellos ninguna diferencia en cuanto a su poder, cada uno era importante y poderoso, de acuerdo al papel que desempeñaba. Todos eran necesarios para el equilibrio y buen desarrollo de la vida de los pueblos mayas. Creo que su cosmovisión es signo de armonía en nuestros días sobre todo para nuestros líderes políticos que buscan aplastar al pueblo sin reflexionar que fue ese mismo pueblo el que les otorgó ese poder.  

Contrario a la visión maya se antepone la visión divina de occidente, de un Dios único que es infinito, ilimitado e indestructible.  Para el cristianismo, es un solo Dios comprendido en tres personas distintas, Padre, Hijo y Espíritu Santo. Es un solo Dios verdadero, velado en la creación pero no perteneciente a ella, como diaria Martin Lenk SJ en su libro ¨buscando a Dios¨, ¨Dios es más real que las realidades del mundo, que siempre son pasajeras. Si, de otra forma, fuera igual a las cosas del mundo, sencillamente, habría dejado de ser Dios¨[2].   

Esta visión monoteísta de Dios implantada por los conquistadores españoles, me parece que trajo mucho dolor y sufrimiento a nuestros pueblos, por la forma cruel de imponer sus creencias. Tal es el caso de la devoción a Maximón: dios maya Mam que, debido a las exigencias de los españoles en los siglos XVI Y XVII se le cambia el nombre por San Simón[3]. El Popol Wuj, nos refleja un mundo donde las condiciones humanas eran mejores, por la libertad que disfrutaban estos pueblos. Dicho privilegio  fue arrebatado por los españoles para convertirlo en esclavitud. Ejemplo de ello es el  politeísmo que fue sustituido por el monoteísmo propio de los españoles.

De todo lo anterior expuesto, puedo concluir que nuestros pueblos indígenas al ser conquistados por los españoles, perdieron mucho de su identidad y autonomía, especialmente en su forma de ver el mundo y los dioses.



[1] Colop, Sam(2008). Popol Wuj.Guatemala:cholsamaj.
[2] Lenk, Martin (2013). Buscando a Dios.Santo Domingo:Ediciones MSC
[3] https://www.youtube.com/watch?v=9oDK20-KJsY
VIDA Y MUERTE
El mito del Xibalba, como cualquier otro mito trata de explicar un acontecimiento, el cual es el cambio de una nueva época. Un nuevo sol, según se puede interpretar. Pero ante este mito claramente se puede ver que la cosmovisión de los mayas, es muy distinta a las sociedades modernas, sobre todo, con conceptos, y que  causan confusión la manera en que son usados en este mito.  Por ejemplo; los varios dioses, los poderes de los gemelos, los señores del inframundo, el juego de pelota,  la vida y la muerte.

Estos últimos  parecen muy interesantes, revelan cual es la visión de vida y muerte. En el mito se relata de cómo  se fueron engendrados los héroes gemelos,   Jun Aj pu y Xbálam Q'e hijos de la princesa de Xibalba, Xkik, que por curiosidad se acerca a el lugar prohibido, donde está la cabeza de uno Jun Aj pu,  de la cual sale saliva con la que fueron entrados los gemelos. La saliva para muchas culturas se pude interpretar como la sustancia que es importante en la expresión oral al facilitar la articulación de las palabras, y como se anota en el Popol Wuj, los dioses crean y transforman a través de la palabra, palabra creadora, que da vida, pues del mismo modo sucede con los gemelos, son dados a la vida.  Pero hay algo aquí, nos encontramos con un contraste, porque donde se produce la vida, es el lugar de  muerte.  Y uno Jun Aj pu es apenas en ese momento una cabeza sin vida.  Ahora bien parece ser que para los mayas no existe mayor complicación en describir la muerte y la vida en una contradicción, ¿será que los mayas creen en una vida después de la vida? Es decir que, o se creen la inmortalidad del hombre, o  es la visión de que alguien puede seguir viviendo por medio de la tradición oral y  engendrar una nueva generación de hombres, capaces de vencer a la muerte, o la oscuridad que  invade por la ignorancia del pasado.
Pues bien la muerte, no es solo la transformación del cuerpo material, que retorna a la tierra o como dicen los mayas a la “pachamama”, sino el poco conocimiento de los pueblos mayas, y su pasado. La manera de pensar, que tuvieron, es importante porque sabiendo que pensaron, podemos saber que nos toca dejar a las próximas generaciones.
La muerte, en muchas culturas es respetada porque es un misterio, nadie que ha muerto puede contar que es lo que hay detrás del suceso de desaparecer materialmente. Pero un dato interesante en el mito es que se describe que son los gemelos los que  quieren dar muerte a los señores de Xibalba, pero en realidad es, acabar con la soberbia de estos.  La soberbia es el  peor de los males, el mayor de los errores del ser humano, que se siente superior, o más de los que realmente es, eso es también estar muerto, no saber o no aceptar lo que es.
Y así podríamos seguir interpretando el concepto de vida o muerte, pues no sabemos realmente que sucederá al final, pero queda la esperanza de ver la luz, de los astros brillantes, pues uno rige el día y el otro la noche.
Jose Francisco Saravia Canel     2133713

¿Cuál es importancia de Sam Colop sobre el Pupol Wuj? (Por: William Jeovanny Campos)

La traducción del Popol Wuj realizada por el escritor y lingüista Luis Enrique Sam Colop es, según opinión de varios estudiosos, una de la más fieles al espíritu original del texto sagrado de los k`ichés. Uno de sus mayores hallazgos fue el haber recuperado el sustrato poético inherente al texto, que otras traducciones habían obviado. La versión definitiva del trabajo de Sam Colop acaba de ser publicada por F&G Editores, primera edición del libro en Santa Cruz del Quiché.

Y como ya se sabe el manuscrito original fue encontrado en Chichicastenango, antes Santo Tomas Chuilá, por Francisco Jiménez que lo tradujo al español. Esta es la razón por la cual se le conoce también como el Manuscrito de Chichicastenango, fue en el siglo XVII. A partir de entonces se pudo conocer de la historia, la mitología y la visión de la creación del mundo que existía entre los pueblos indígenas, particularmente K´iché. Es un texto que se traduce a muchas lenguas y que hoy es sin duda el referente mayor de la cultura indígena de Guatemala.

La estructura El Popol Wuj, está estructurado en cuatro partes. La primera, la creación del mundo por voluntad del corazón del cielo y corazón de la tierra, que es como se denomina en el libro al creador. No se trata de un Dios único, sino que se percibe desde el texto, la dualidad, la complementariedad, y ello es una de las mayores aportaciones del texto a la cultura de los pueblos indígenas y a la configuración de la Guatemala multiétnica y plural.
La segunda parte corresponde a las peripecias de los gemelos Hunahpú e Ixbalanqué en su lucha contra los señores del inframundo, o Xibalba. Es interesante notar que el concepto de inframundo no corresponde al infierno del cristianismo, y no tiene explicación plausible, como corresponde al mito. La parte tercera refiere la creación del hombre de maíz, acaso lo más poético del texto, pues antes se habría intentado construir al hombre utilizando barro sin éxito, y luego se construyó de madera pero carecía de sentimientos.
Finalmente la cuarta parte es la historia de los linajes k´ichés hasta la llegada de la invasión española. La confusión entre Metamorfosis y Transformación, que son sinónimos, no tiene las dimensiones de algunos aspectos que en la traducción del Popol Wuj se pueden encontrar, pero sin duda es un dato que ilustra sobre lo complejo de las traducciones.



                                    NACIMIENTO DEL NUEVO SOL, INICIO DE UNA NUEVA ÉPOCA
(Oscar Ramírez)

 Leer el texto de Van Ákkeren “Xib´albá y el nacimiento del nuevo sol”,  me permite tener una visión diferente del Popol Wuj.  Es interesante descubrir que el mito de los gemelos Jun Ajpu e Xbalam Q´e, está presente no solo en Guatemala, sino en varias culturas de Mesoamérica.  Van Ákkeren hace un estudio profundo de la iconografía clásica de los mayas y, lo relaciona con los mitos que aún están presentes en la cosmovisión maya actual, por ejemplo el mito Q´eqchi´ “historia del sol y la luna, Balam Q´e y Qana Po”[1],  otra versión de la creación originaria   de la Verapaz.

El  nuevo sol y la nueva creación: este tema llamó mi atención porque cuando se habla de un nuevo sol, en realidad se refiere a una nueva época. En el capítulo cuatro del Popol Wuj  se menciona en varias ocasiones que los padres primigenios esperaban la salida del sol, “no había nacido el sol, ni la luz cuando se multiplicaron”[2]. Esto  quiere decir que son hijos de otra época; para las personas que usamos el calendario gregoriano podría significar: personas del siglo pasado.

Al final del tercer capítulo del Popol Wuj los gemelos  Junajpu e Xbalamke, después de haber vencido a los señores de Xibalba, ascienden al cielo, uno se convierte en el sol y  otro en la luna.   Van Ákkeren después de estudiar el mito del dios del maíz de la costa del golfo de México y los gemelos del Popol Wuj dice “Se puede concluir que existía un mito básico sobre la creación de la nueva época. Los elementos claves son: el sol, la luna, el maíz y la gente hecha de maíz. Para su realización, se requería primero la derrota del inframundo y sus gobernantes, los poderes de la oscuridad”[3].  Los gemelos derrotan a los señores de Xibalba -que se relacionan con la oscuridad- e iluminan la faz de la tierra para que la nueva creación pueda desarrollarse. “Lloraron de felicidad cuando les amaneció”[4].  Esta frase se refiere a los cuatro primeros padres que fueron creados de masa de maíz. Si se sigue la lectura del texto, se puede constatar que la fama y el poder  de la confederación K´iche´, aumenta a nivel político con conquistas de nuevos territorios y sometimiento de las tribus. A nivel religioso presencia de sacerdotes que predicen la paz y la guerra y, son considerados prodigiosos entre ellos el Señor Q´ukumatz y el Señor K´otuja. La confederación K´iche´ vive el esplendor de un nuevo sol, una nueva época.

Los mayas y otros pueblos Americanos, tenían calendarios bien elaborados  uno de 365 días, otro de 260 y, la cuenta larga. Estos sistemas calendáricos regían la vida social y política de estos pueblos.  El final de un ciclo e inicio de otro, podía ser considerado un nuevo sol. El 21 de diciembre de 2012 fue el final de un B´aqtun e inicio de otro. La mentalidad occidental provocó especulaciones sobre el fin del mundo, sin embargo, para la cosmovisión maya es una nueva época, un nuevo sol. Después de leer el Popol Wuj y el texto de Van Ákkeren, valoro el gran avance de la cultura maya y su manera de expresar su visión del mundo y de la vida,  especialmente el tema del nuevo sol y e inicio de una nueva época. Los pueblos de Guatemala, somos  herederos de una cultura milenaria, que expresa a través de mitos su origen, sus tradiciones y, su manera de concebir el origen del mundo.

Nota: Van Ákkeren y Sam Colop difieren en la escritura de los nombres de los personajes, en este texto utilicé los nombres según la cita.

 

 

 



[1] Van Ákkeren (2012). Xib´alb´a y el nacimiento del nuevo sol. Una visión posclásica del colapso maya. Guatemala: Piedra Santa. Pág. 127
[2] Colop, Sam (2008). Popol Wuj. Guatemala: Cholsamaj. Pág. 137
[3] Van Ákkeren (2012). Xib´alb´a y el nacimiento del nuevo sol. Una visión posclásica del colapso maya. Guatemala: Piedra Santa. pág. 132
[4] Colop, Sam (2008). Popol Wuj. Guatemala: Cholsamaj. Pág. 156