martes, 10 de junio de 2014

LA «INTERCULTURALIDAD» NOS PERMITE EL DIÁLOGO CON LA DIVERSIDAD CULTURAL Y RELIGIOSA DE LA HUMANIDAD

Por: José Abac

Hace algunos días tuve la oportunidad de estar presente en la conferencia “Theologia Indorum”, recordando que este “título latino es el de una de las obras más voluminosas que escribió fray Domingo de Vico, alrededor de 1545 en K’iche’ con caracteres latinos”[1]. Dicha conferencia tenía como finalidad presentar el estudio paleográfico y de traducción de la obra “Theologia Indorum” de parte del Instituto de Lingüística e Interculturalidad, de la Universidad Rafael Landívar.  Basándome en dicha presentación, específicamente en los comentarios que fueron surgiendo, me atrevo a retomar el tema desde la visión del ≪diálogo intercultural≫. Para ello, se necesario contextualizar el planteamiento y de describirlo desde el aporte de la obra “de la inculturación a la interculturalidad” del filosofo Raúl Fornet-Betancourt.

 Se debe reconocer que la obra escrita por Fray Domingo de Vico “fue un instrumento de evangelización empleado en las Verapaces de Guatemala y su nombre puede traducirse como ≪Teología de los Indios≫”[2].  Con ello, se hace referencia al término teológico-cristiano de ≪inculturación≫. Fornet nos dice que:

en el término inculturación se resume todo un programa de renovación teológica, pastoral, litúrgica, catequética, etc. que reorienta la presencia del cristianismo en el mundo y resignifica su tradicional sentido “misionero” al exigirle entrar en diálogo con la diversidad cultural de la humanidad”.

 En la conferencia se decía que al emplear ciertos términos mayas-k’iches desde la visión teológica-cristiana iban perdiendo su verdadero sentido. De esa manera, se fue manipulando ciertas concepciones de la espiritualidad maya en pro de la inculturación. Ante este planteamiento Fornet nos dice que el programa de la inculturación “refleja todavía la lógica agresiva de la tradicional militancia misionera occidental y se presenta, en consecuencia, como un proyecto de acción interventora en las culturas en el que éstas son más objeto de transformación que sujetos en igualdad de condiciones y derechos de interacción”[3]. Esto no permite un verdadero diálogo.

Actualmente, al  mundo se le tiende a caracterizar con los valores de “la  pluralidad, la diversidad y la tolerancia de las diferencias”. Considero que un criterio que puede sintonizar  y dar respuesta a esta realidad es el «diálogo intercultural».. Reconociendo a este diálogo desde el planteamiento de  Fornet (2001), “en tanto, proceso contextual-universal de capacitación para una cultura de culturas (y religiones) en relaciones y transformaciones abiertas”[4].

Raimon Panikkar nos dirá que  la «interculturalidad» es el “imperativo de nuestro tiempo”. Considero que el primer paso  a tener en cuenta en la dinámica del diálogo intercultural es “la renuncia”. En la obra “Theologia Indorum” hizo falta este tipo de renuncia. En el siguiente párrafo Fornet nos presenta los rasgos concretos de este tipo de renuncia, que pueden acoplarse a cualquier cultura y religión en el mundo:

La interculturalidad renuncia a sacralizar los orígenes de las tradiciones culturales o religiosas; la interculturalidad renuncia a convertir las tradiciones que llamamos propias en un itinerario escrupulosamente establecido; la interculturalidad renuncia a ensanchar las «zonas de influencia» de las culturas en su correspondiente formación contextual; la interculturalidad renuncia a decantar identidades delimitando entre lo propio y lo ajeno; la interculturalidad renuncia a centrar lo que cada cultura llama propio en un centro estático; la interculturalidad renuncia a sincretizar las diferencias sobre la base de un supuesto fondo común estable y, por eso, también renuncia a la teleología de la unidad sin más. [5]

Finalmente parafraseando a Betancourt, diría que “toda religión en proceso de transformación intercultural sería una religión constructora del amor y factor de paz en el mundo”. Este tiene que ser el verdadero énfasis de toda obra teológica. Especialmente al retomar una obra histórica marcada por un contexto ≪misionero de inculturación≫, como la “Theologia Indorum”.  Estos puntos se deben seguir profundizando y retomando al momento de seguir el estudio paleográfico y de traducción de dicha obra.


[2] Ibid
[3] DE LA INCULTURACIÓN A LA INTERCULTURALIDAD. http://red.pucp.edu.pe/ridei/wp-content/uploads/biblioteca/Fournet-De_la_interculturacion_a_la_interculturalidad.pdf
[4] Ibid
[5] Ibid

viernes, 6 de junio de 2014



Las traducciones del escrito “Theologia Indorum” una manera de invitarnos a la reflexión, a conocer y al dialogo intercultural

Wilfredo Chicas Medina

Quiero iniciar este escrito diciendo que hasta el momento de la presentación de los capítulos traducidos, no tenía idea de la existencia de tales documentos. Como fruto de ello me parece que cada persona aprende algo nuevo de las oportunidades que se nos dan de conocer parte de un proyecto. Cada vez que se asiste a una actividad de tipo académico no se sale igual. Se amplía el horizonte de conocimiento. De tal actividad puedo decir que la interculturalidad no está aislada. Hay iniciativas de personas que lo promueven, que ven que es necesario. Cosa que se logra conociendo y dialogando.

La primera impresión de la presentación que me surgió es que había dos posturas entorno al trabajo y a la obra. Una que expresa la de ser una buena obra; posición del Padre Valdez y el instituto de lingüística. Y la otra más crítica por parte de la licenciada Blanca Estela al decir que en la obra lo que hay son intenciones de cambiar la terminología de los nativos. De ambas posturas no sé cuál puede tener la razón.  Simplemente me doy cuenta que hay pequeños contrastes entorno a la obra.

La intervención de padre Valdéz me pareció de un estilo de prosa romántica, más referida al contenido de la obra que propone una manera de poder salvarse. No se dirigió al trabajo realizado por la licenciada Candelaria. Pero algo que agregó y, me parece  importante es lo necesario que se vuelve encontrar “puntos que unan la diversidad” en un mundo que a mi criterio gobierna mucho la imposición. En cambio la intervención de la licenciada Blanca Estela apuntaba a reflexionar que el trabajo del venerable Fray Domingo Vico era solo una herramienta  de dominio y no exactamente de evangelización. De ella me llamó la atención que dijo que, con su comentario  discrepaba de las opiniones de los padres. Postura que me pareció mostrarla bien convencida en su discurso. Actitud que la considero respetable al defender su punto de vista con argumentos.  Y finalmente la intervención del Dr. Raúl Fornet Betancourt fue de sugerir una manera de incluir otros detalles a la obra para su mayor entendimiento.

Raúl Fornet Betancourt me parece que hizo una crítica más basada en su conocer la lengua del escrito original de la obra. Pero ello no significa que sea su lengua materna. Cosa que influye mucho y cambia la perspectiva de ver un texto. La  Licenciada   Saqijix, si está familiarizada con el idioma y la cultura, y por ende de las variantes del idioma. A demás, me parece que no traduce a su antojo, sino recurre a fuentes que le son útiles para que el trabajo sea lo más serio posible. Además, por lo que percibí está rodeada de un equipo de asesores que dan el visto bueno de su trabajo. Lo cierto es que a personas interesadas, este trabajo les puede ayudar a que se documenten y conozcan el contexto en el que escribió el padre Vico.

Considero que con algo se inicia en un trabajo. Por ello es de valorar la iniciativa del grupo a cargo. No se pueden abarcar todas las sugerencias de una vez.  Las observaciones pueden ser para ser consideradas después. Para mientras que se siga con el trabajo y la motivación con la que se inició. Luego vendrán otras personas que se interesaran por los escritos y tomar en cuenta las sugerencias planteadas. Dar a conocer algo que ha estado escondido por muchas razones es de apreciar. Admiro la iniciativa del padre Gallo de que trabajos como este salgan a la luz para que sean conocidos. Ello me parece del padre algo así como una manera de sentirse identificado con este país Guatemala al tomar en cuenta cosas que para muchos pueden ser de poca importancia.

De igual forma pienso que la obra Theologia Indorum es un trabajo que para el tiempo en el que fue escrito es una obra prodigiosa, ya sea como literatura, por su volumen y por su contenido. El fraile manejaba mucho contenido teológico y supo plasmarlo. Es un trabajo bien hecho. Aprender un idioma y dominarlo a la perfección no es cosa fácil. El hecho es que el objetivo para ello era no evangelizar, sino dominar y hacer perder las creencias que eran propias de estos lugares. Uno de los tantos objetivos de la conquista y la colonia. Tales escritos iban dirigidos a quienes podían llevar a cabo el proyecto de la colonia, es decir los frailes, con el supuesto de evangelización. De igual forma se dirigía a personas ya convertidas. Ya desde el titulo parece indicar un cierto matiz de desprecio a quienes se han considerado indios históricamente que, obviamente en muchos casos se hace de una manera despectiva. 

Las traducciones del texto Theologia Indorum, siento que son un aporte valioso que puede ayudar a instaurar el dialogo intercultural. También es una manera de revisar si a nuestro tiempo, en la iglesia han cambiado los métodos de evangelización, o solamente se han logrado mejorar para seguir con el mismo objetivo de la conquista de una manera discreta. El pensamiento evoluciona, pero en una estructura tan cerrada como ha sido la iglesia por siglos (cosa que va cambiando poco a poco), pienso necesario un nuevo replanteamiento de a quienes se sirve con lo que se hace dentro de esta institución.  Además, me parece necesario dar un giro en sentir gusto por actualizarnos en nuevos contenidos. Y aunque no sean del todo nuevos, son una herramienta útil para conocer.

viernes, 11 de abril de 2014

UN MÉTODO PARA EL DIÁLOGO.
Felipe Miranda Castillo
En la presentación que se hizo de los capítulos que se han logrado traducir del libro ‘Theologia Indorum’,  me percaté que había dos posturas que no se quisieron profundizar y que, tal vez era un momento oportuno para abordar. La primera, del Instituto de Lingüística e interculturalidad, que veía la obra como absolutamente buena, una obra magistral e ingeniosa, síntesis de la fe católica, que sólo pretendía ser un manual para preparar a los que iban a educar en la fe a indios analfabetas, sacrílegos e ignorantes del Dios verdadero. Es decir, este documento era para cristianos practicantes no para neófitos. La otra postura, una crítica a la primera actitud de enfoque, la licenciada Blanca Estela Alvarado expresó que al leer la traducción de los textos se dio cuenta que habían palabras que el venerable padre Domingo de Vico había cambiado de significación con la intención de cambiar la cosmovisión del pueblo indígena, y que con ello buscaba suprimir su forma de vivir en relación con el mundo que les rodeaba, su moral, en pocas palabras su cultura, para en su lugar formar otra.
Cabe destacar que cuando llegaron los españoles se dio una invasión que buscaba la conquista y el dominio de los pueblos nativos. Los medios fueron distintos, de modo que, la religión pudo haber sido una herramienta y no tener el fin preciso del culto divino. El hecho es que eran dos culturas distintas que jamás han entrado en diálogo, una se impuso por las deficiencias políticas que se vivían a nivel de América y por la poca integración que presentaban los pueblos nativos (las divisiones entre los pueblos) en el momento de la conquista-colonización.
Por otra parte, el lenguaje juega un papel muy importante en las relaciones humanas, aunque su fin es el de poder comunicarse, entrar en el plano de lo común, en lo que unifica, sabemos que no sólo se da este elemento sino que las variables en la comprensión y en la emoción pueden provocar incluso guerras. Esta es una de las razones por las que es mejor conocer las implicaciones que tiene una palabra con su significado en la experiencia de un pueblo. Es de importancia analizar la propuesta de Raúl Fornet Betancourt de pasar de la inculturación a la interculturalidad. La interculturalidad supone un diálogo abierto a la escucha de las diferentes manifestaciones simbólicas que son las expresiones de la razón. El diálogo ayuda a superar las barreras y límites de la comprensión humana. Desde esta perspectiva no hay un saber que tenga la hegemonía, sino que en el encuentro de posturas se moldean las opiniones y las prácticas, sin perder la originalidad de ninguna de las culturas. En nuestro tiempo la globalización ha querido unificar las posturas al hacer una síntesis, el problema que tiene, es que elimina las expresiones particulares de cada cultura y las mezcla.
En el contexto que se desarrolló la presentación, se podía ver que todavía hay mucha influencia de ‘un pensamiento inculturado’  donde se presenta una postura que pretende ser mejor que la otra. Sin embargo, no tengo la intención de minusvalorar la obra del padre De Vico, sino que quiero hacer énfasis en que hay muchas formas de comprender el mismo hecho, palabra o acto. Este trabajo de traducción es favorable para poder conocer un poco más el contexto en el que se escribió y para continuar dando pasos en el proceso de interculturalidad en nuestros tiempos.
Algunas de las opiniones que se dieron fueron las siguientes: el P.  Eduardo Valdés piensa que el texto era una escritura que trata del tema de la salvación y planteaba las preguntas ¿Quién nos salva? ¿De qué tenemos que ser salvados? ¿Para qué? Él no respondió estas interrogantes sólo dijo que toda salvación pide una moralidad que busca lo bueno, no solo lo que se debe hacer. Considero que aun cuando hoy se crea en un Dios que quiere relacionarse con su criatura y, que está abierto a la reciprocidad del amor, esto no es el signo para decir que así se dio la evangelización desde un principio. El P. Valdés dejó bastante claro que el problema no es la diferencia sino como se pueden hallar puntos de unidad. Este es un gran reto para nuestros tiempos en los que estamos en transición de una actitud de imposición a un diálogo intercultural. La licenciada Blanca Estela Alvarado dijo que discrepaba de las opiniones de los padres y que consideraba el libro ‘Theologia Indorum’ como una herramienta que buscaba invalidar la cosmovisión que había previo a la colonización y que era una doctrina de dominación inicial. Por último, el Dr. Sergio Romero expresó que la Iglesia desde un principio desconfió en la publicación de textos en la lengua nativa americana porque temía que no se comprendiera la verdadera doctrina católica.
En conclusión, no hubo un debate en la exposición, solo comentarios. Lo cierto es que la recomendación del Dr. Romero para la Licenciada Saqijix  es muy buena. Consiste en dotar a la traducción que se está haciendo de un aparato crítico que logre explicar su metodología, en el que pueda dar a conocer sus hallazgos y pueda confrontar con otros textos para comparar y poder comprender mejor la obra del padre De Vico.
Además, como en el título se expresa la idea de un método para el dialogo,  también exige el supuesto de que existen elementos que imposibilitan el mismo. Uno de ellos es el sarcasmo, esta actitud responde al hecho de creerse superiores a otros. En pocas palabras, para dialogar se necesita ser humildes, reconocer que no se tiene una capacidad omnisciente para poder entenderlo todo. Si le agregamos la apertura y la flexibilidad, creo que la confrontación de ideas, permitirá llegar a conclusiones que amplían lo que antes se pensaba sin eliminarlo de forma desastrosa y humillante.  Tal vez, hoy se hace necesario llegar a aceptar a los demás como son y buscar otras vías para solucionar los problemas y, no estar preocupados por la dinámica tradicional, de la motivación por medio del premio-castigo. La mayoría se queda callada por el miedo al castigo y acepta de forma directa y superficial, las imposiciones que se le hacen sin poder entrar en una dialéctica que favorezca la transformación del medio opresor. Para aclarar las dudas hay que ir al fondo de la misma y responderla con la indagación de ambas partes, ¿Qué es lo que realmente quieren de mí? Y, ¿hasta dónde estoy dispuesto a aceptar lo que se me pide?  Quizás así se llegue a un punto de vista común que ayude a transformar la realidad actual.


jueves, 3 de abril de 2014

Conferencia  sobre la obra theologia Indorum P. Antonio Gallo S.J.
Fray Domingo de Vico
Santos Alonso Mate García

L a presentación de estas obras me parecieron muy interesantes. En lo cual nos hace tonar conciencia que Guatemala necesita cambios, para poder llegar a la verdad lo que se vivió en su momento .Sobre todo el gran testimonio que dieron aquellos grandes hombres misionero que tienen que ser reconocidos .Tal es el caso del padre Fray Domingo De Vico en estos tomos en gran parte el padre Gallo resumen el espíritu ,su vida y su conociendo .Todo este trabajo también juega un papel fundamental el instituto de lingüística de la universidad Rafael Landívar .En lo cual va dedicado a los frailes este documento se ha llevado un arduo trabajo sobre todo en su traducción. Nos habla de la evangelización y toca en parte la sagrada escritura y el PW .El padre misionero fue marginado en lo cual su muerte fue un rito se pensó que solo así les iba a convencer pero no fue así .El trata de evangelizar el verdadero espíritu cristiano de una manera agradable y sencillo .El racismo siempre ha sido un obstáculo para la superación de las culturas .En lo cual con esta obra se pretende una Guatemala libre de racismo en lo cual viene hacer un arduo trabajo para que esto se logre y un gran testimonio  an venido hacer estos hombres que se an entregado de lleno a su vida misionera hasta dar la vida por el evangelio tal es el caso de padre Fray Domingo de Vico .La  traducción de estos documentos que hablan sobre la evangelización de este misionero viene a ser de una manera complicada sobre todo en su traducción tal es el caso de la biblia católica y cualquier otro documento se requiere esfuerzo y tiempo para poderse desarrollar y sobre todo personas indicadas en la materia de investigación .En lo cual nos puede surgir muchas preguntas como hasta qué punto de la evangelización esta la conquista de américa .Con esta evangelización lo que se busca es la conversión en lo que viene a ser para la iglesia muy importante, a este gran misionero lo mataron en el atrio de una iglesia, y uno los cómplices son también algunos de sus seguidores en lo que viene hacer de una manera de rito .En lo cual los autores parten desde el conocimiento en lo que viene hacer una gran discusión para las culturas .Como cada misionero desde el momento que es asignado para una misión ,ase su plan de trabajo de manera que la evangelización todo sea un gran éxito es por eso que el padre ase un manual de la doctrina católica a manera que le entienda y le toma mucha importancia aprender el idioma de los indígenas. Se podría tomar esta evangelización como cambiar el modo de pensar de las personas es decir cambiar su cultura este es el cristianismo y darle otro significado en lo cual no era de esa manera sino hoy día las culturas por lo menos ya abrían desaparecido .Esta dominación de poder de religión se viene a formar un gran problema en las culturas .Si nos damos cuenta la historia es algo que se está dando en la actualidad .Esta conferencia me llamo mucha la atención sobre el caso de este misionero en lo que viene dar un gran testimonio de vida consagra su entrega por la salvación de las almas .en lo que viene a motivarme a leer los documentos que nos proporcionaron de la vida de este santo varón .

miércoles, 20 de noviembre de 2013

¿Existe un pensamiento latinoamericano?  
Por: Marco Antonio Gómez

La discusión sobre Latinoamérica en diversas situaciones y desde años muy remotos (¿tenemos alma?, ¿somos incivilizados?, ¿tenemos capacidad de auto-gobernarnos?, ¿tenemos pensamiento propio latinoamericano?, etc.) es algo que no sorprende. Si hablamos a nivel general no podemos negar que poseemos situaciones y realidades concretas que no nos permiten ser el continente «ejemplar» (crimen organizado, delincuencia, analfabetismo, pobreza extrema, desnutrición, corrupción, emigración, entre otros), pero que no puede desmeritar tampoco los logros o cosas positivas que poseemos.

Con esta introducción quiero plantear lo que en realidad me interesa estudiar en este ensayo: «¿Existe pensamiento propio latinoamericano?». Para esto nos apoyaremos en el debate entre Salazar Bondy y Leopoldo Zea. El primero nos presenta las postura de que «no existe un pensamiento propio latinoamericano», planteándose tres preguntas sobre el tema argumenta sus respuestas de esta manera:

 Lo que ha habido es la mera recepción  imitativa de oleadas de pensamiento europeo, que sin ninguna evolución interna ni reelavoración en América Latina, se ha ido superponiendo unas a otras de acuerdos a las modas y  necesidades más o menos sentidas por los sectores dominantes de las cuales forma parte la intelectualidad latinoamericana.[1]

A esto añadirá que es necesario “romper primero con el sistema de dominio, subdesarrollo, dependencia y enajenación antes de poder producir un pensamiento liberado y liberador”[2]
Zea responderá concretamente que “ha habido una tradición de pensamiento auténticamente latinoamericano”[3], también nos dice que “es indudable que la que la filosofía es un elemento que debe colaborar en el proceso de destrucción del subdesarrollo y la dependencia presente”[4], claramente Zea dice que si existe un pensamiento, una filosofía latinoamericana que posee un campo y tema concreto de acción, y que ademas será la que origine este proceso de liberación, a esto conoceremos como filosofía de la liberación.

Tomando ambas posturas podría decir la de Zea es la más acertada, no podemos negar que en Latinoamérica ha existido una forma de pensar que responde a su experiencia propia, a su historia. Es cierto que se han asumido corrientes filosóficas europeas, pero estas se han encarnado en el desarrollo histórico de Latinoamérica, el marxismo latinoamericano no es el mismo marxismo alemán, ese pensamiento cobró sentido cuando se aplico a la realidad de explotación que se vivió o que se vive aquí. Tampoco podemos hablar de un pensamiento autónomo de ningún tipo, pues todo pensamiento tendrá su origen en lo ya existente (griegos-edad media, oriente-occidente, Alemania-Italia, etc.).

En conclusión, Latinoamérica si posee un pensamiento propio y es un pensamiento que toma sentido en su experiencia histórica. No podemos negarlo, y mucho menos hacer de menos el camino  que como cultura vamos teniendo.



[1] Cerutti, H. Filosofía de la liberación latinoaméricana; México DF: FCE, 2006. (Pág. 266)
[2] Ibidem (pág. 267)
[3] Ibidem (pág. 268)
[4] Ibidem (pág. 268)

LOS VALORES

Una propuesta para hoy

Por: Marco Antonio Gómez

Hablar de los valores es siempre un tema muy complejo pues somos seres particularmente diferentes y por lo tanto la interpretación o la aplicación de los mismos se convierte en algo difícil para llegar a un consenso. Ademas tenemos una sociedad en la cual los valores han pasado a un segundo plano, principalmente valores como la solidaridad, el respeto, el sentido común, entre muchos otros que si bien son de aplicación individual, influyen en el desarrollo de la sociedad.

En este momento hablaremos entonces un poco de la concepción de los valores desarrollada por el padre Gallo SJ y de la sociedad individualista y pragmática en la que vivimos. En primer lugar el padre Gallo (2006) nos dirá que “ cualquier reflexión sobre los valores, por su necesaria integración con el individuo humano, debe comenzar con el reconocimiento de mi propia persona como realmente existente”[1]. Entonces vemos que como foco central en el desarrollo de los valores tenemos a la persona en particular, por lo tanto podemos decir que para hablar de los valores tendremos la experiencia de cada uno y la educación que ha recibido.

Con esto ya poseemos un parámetro para poder entender la apreciación y vivencia de los valores hoy, en situaciones y contextos concretos. A esto sumaremos dos conceptos más, en uno de ellos el padre dirá que “una experiencia que no tenga valor, se olvida; la que vale se graba”[2], con esto podemos entender porque para algunas personas existen cosas que le son más importantes que otras, y como esto varía según la personalidad de cada uno. Y por último tomaremos esta frase: El valor “es una energía, una fuerza que acompaña los acontecimientos de la vida; es una calidad que se encuentra en las dimensiones de la vida”[3], ya con esto tenemos el parámetro de como un valor se convierte en un estimulo o impulso para determinar nuestras acciones.

Con esta aproximación al pensamiento del padre Gallo podemos decir que en nuestra sociedad tan convulsionada por el consumismo, la indiferencia y el utilitarismo los valores se convierten en algo necesario para poder dar un giro a esta realidad. Necesitamos fomentar entornos socioculturales que ayuden al individuo a generar en su interior los valores que serán confirmados por su ambiente, por experiencias que teniendo como base los valores sociales marcaran su vida, y le darán esa “energía”[4] que le ayudará a tomar las mejores decisiones en la misma. Esto únicamente con el fin de defender el valor máximo, como lo denomina el padre Gallo, “el valor humano”[5].





[1] Gallo, A. (2006). Introducción a los valores. Universidad Rafael Landívar. Guatemala, Guatemala, C.A. (Pág. 1)
[2] Ibidem (Pág. 5)
[3] Ibidem (pág. 12)
[4] Ibidem (pág. 12)
[5] Ibidem (pág. 7)
LA PEDAGOGÍA DEL OPRIMIDO
Propuesta para liberar la educación de Guatemala
Por: Marco Antonio Gómez
Todos sabemos que la educación sin duda alguna es uno de los elementos que ayudan al desarrollo y la auto-realización de la persona. Sin embargo existe cierta educación que lejos de promover la dimensión personal de auto-aprendizaje y la conciencia critica, promueven la educación como un simple proceso de domesticación, educación que en nada beneficia a la persona y mucho menos a su entorno socio-político.
En el presente ensayo trataremos de ver “la pedagogía del oprimido” o “la educación de la liberación” que elaboró Paulo Freire, en contexto con la realidad educativa de Guatemala. Los invito pues a que demos un breve repaso de esta propuesta de Freire.

La pedagogía del oprimido tendrá entonces como punto de partida la realidad o el contexto sociocultural del individuo, luego veremos que dicha educación tendrá como instrumento el diálogo, esto proporcionará tanto al educador como al educando el crecimiento intelectual, creando de esta manera una conciencia crítica. 

Esta pedagogía tiene como horizonte la liberación y la independencia de la persona, de modo que destruyendo su pasividad lo despierte en el deseo de transformar la realidad que lo rodea. Esta educación basada en la palabra (el diálogo), busca entonces que la persona genere una praxis de transformación, donde partiendo de la realidad y reflexionando la misma, regrese con una acción transformadora.

Si nos estacionamos ahora en la educación de nuestro país podemos ver que seguimos arrastrando una “educación bancaria”, específicamente en el sector público en las etapas de primaria y secundaria. Nuestros niños y adolescentes siguen recibiendo una educación que simplemente se introduce en sus cerebros, pero no los inicia en la capacidad crítica y de transformación, consecuencia de esto tenemos una sociedad sumamente pasiva, sin muchas visiones y sin proyectos que busquen generar transformación en la sociedad guatemalteca. Se que es difícil hablar de de tal transformación viendo la realidad socio-económica que nos rodea, pero precisamente es esa la realidad que se busca transformar, claramente los primeros que deben iniciar este proceso son los gobernantes, fortaleciendo la educación en el sector publico.


En conclusión podemos decir que es muy válida y necesaria la postura de Freire en cuanto la educación y que es una propuesta que se adapta muy bien en nuestra actualidad guatemalteca.