Por: Mario Alfonso Hernández
Romero
El Barroco ya no
es un concepto reducido al arte. Es un
período de la historia que marca un tiempo y una manera de expresión artística que
trasciende cultura y escultura. Con ánimos de tener un acercamiento a esta
realidad histórica, presupuesto de mi estudio, descubro que, hablar hoy de
barroco es entrar en una dinámica que yo le he dado el título de “entre barroco
y barroco”. Pero, ¿a qué viene este
tema? Busco una respuesta que me resuelva
en aterrizar en lo que se conoce como un primer periodo del barroco y el
barroco de nuestro contexto cultural latinoamericano. Entre barroco y barroco se descubre no solo
una realidad artística, aquí hay una realidad de identidad religiosa, social y
cultural.
Esto da cabida a
lo que hoy se pretende con la historia, la de nuestra Latinoamérica. Así como en la historia se dan las
posibilidades en las que el hombre es creador, es preciso afirmar que la
historia puede ser vista y entendida desde otra postura. La realidad de una cultura o contexto sirve de mucho apoyo.
Para entrar en
materia de este punto de vista del barroco, he considerado necesario tomar como
base una definición del barroco que lo describe “como otro tipo de modernidad y
racionalidad”. A partir de esta pequeña
definición, sobrentiendo que el barroco ya no se puede ver únicamente como
riqueza artística. Es necesario ver este
período histórico desde una perspectiva que involucra a la racionalidad, es
decir, una manera de expresión del pensamiento en aspectos culturales que
muestran una identidad propia de cada región.
Ha cautivado mi atención que la historia, a través
de autores como Lezama, ve en el barroco
“el mestizaje, arte de contraconquista, signo de la modernidad
latinoamericana”. Esta experiencia de
entender el barroco desde un periodo de nuestra historia de conquista, hace eco
en una oposición del autor al querer presentar una forma diferente de ver el
barroco. El barroco de nuestros pueblos
con su historia debe entenderse ya no desde la concepción europea. Esto da un indicio para que entienda que, en
Latinoamérica el barroco puede ser concebido como un concepto que muestra una
liberación de la idea conservadora al reducir este periodo histórico a
expresión artística.
La realidad artístico-cultural de nuestra Latinoamérica
entra en procesos de conflicto histórico cuando, de concepciones universales,
es necesario no solo incluir lo particular, sino darle lugar,
sentido y valor al proceso del mestizaje cultural. Aquí hay una clave para afirmar que la valoración
artística, cultural y racional del barroco ha pasado por esta etapa a la cual
defino como: “entre barroco y barroco”.
¿Qué entiendo por barroco?
Es la pregunta que me hago al finalizar la unidad dedicada a su estudio. El
barroco no solo es tiempo histórico. Es
un cúmulo de valores ligados a sus diferentes formas de expresión que empujan
un pensamiento.
La historia descrita y confrontada con la
realidad da testimonio que, el barroco
no solo comprende arte medieval; pensamiento y riqueza cultural están,
implícitamente, contenidos en este periodo.
Estos valores que se descubren y que marcan historia y
tiempo, abren un tiempo de oportunidad para sentirse identificado cada cual con
su propia realidad socio-cultural. El
barroco en nuestros días no se puede desligar de nuestra historia, ni se puede
negar que existan vínculos con la era post-moderna (vista como un cambio de
época). Hoy, este periodo del pasado
sigue hablándonos desde los valores expresados, que en el surgimiento de este
periodo fueron nuevos. La pintura,
escultura, música, arquitectura, danza, nos hablan. Lo que no podemos negar es que, entre barroco
y barroco, una manera de expresión de pensamiento se graba de forma
imperecedera en lo autóctono de un pueblo que se identifica con sus costumbres
y tradiciones.
El Barroco ya no se puede
reducir a expresión abstracta. El
pensamiento no solo trasciende épocas, sino también maneras de expresión que se
graban en un contexto y lugar determinados. El Barroco también “es modernidad y
racionalidad”.
¿Qué hay entre barroco y
barroco? Pensamiento.
Me parece interesante entablar un dialogo propio en cuanto a que existe entre barroco y barroco... ¿Existe un solo barroco o hay otros? ¿Cual es la manera de relacionar un barroco con otro? Lo que quisas puedo entender es que uno es sobre la cultura y el modo artístico y el otro por el pensamiento. Pero ¿será que solo uno tenia pensamiento y el otro no? La estructura y la definición, sin lugar a duda cambia, pero me parece que falta más para entender un barroco de otro.
ResponderEliminarMe gusta la manera en que plantío el texto, me parece que se expresa bien y da a conocer algunos aspecto importantes del barroco, sin embargo, pienso que al hablar de barroco y barroco está dando una generalidad a lo que es el barroco para los occidentales así, como a los Latino Americanos, postura en la que no estoy de acuerdo, ya que el barroco traídos por los occidentales refleja una problemática vivida en occidente, no la problemática vivida en América Latina, puesto que aquí(América Latina) se dio una visión de arte y no se clarifico lo que en verdad era, una manera de expresar en descontento vivido en occidente.
ResponderEliminarHay algunas citas, las cuales no se distinguen muy bien, pueden ocasionar confusión al leer el texto, reitero que el trabajo es bueno, pienso que al cambiarle lo anterior sería un excelente trabajo.
Muy buenas definiciones las que aportaste en este ensayo aunque hubiera sido oportuno centrarte un poco en la postmodernidad y el ethos barroco. Ya que la importancia que tiene el ethos, vuelve a retomar sus particularidades para repercutir en la estética moderna y en donde lo barroco no se encuentra más que en las fiestas populares, en su religión de calle, en su ser en el espacio, tiempo y religión algo que yo encontré muy importante. Algo que en mi opinión que me gusto mucho fue que te animaste a ponerle nombre a este ensayo entre barroco y barroco, Porque llegaste a la gran conclusión de que es el pensamiento; pero que no solo trasciende épocas, sino maneras de expresión que se graban en un contexto. Déjame decirte que te basaste mucho en la racionalidad algo que Arriaran lo muestra claramente a la hora de escribir este texto sobre que el barroco expresa una indicación artística. Fíjate Mario que me surgió una pregunta y es ¿cuáles son las relaciones del barroco histórico con la sociedad de su tiempo?.
ResponderEliminarEstoy de acuerdo con Mario Alfonso que el barroco no debe reducirse al arte o escultura. Es algo más que eso. Igualmente comparto la opinión de tratar de comprender nuestro barroco ya no desde el contexto europeo sino desde Latinoamérica.
ResponderEliminarPero hubiera sido bueno que presentara a algunos artistas latinoamericanos de esta época. Un claro ejemplo, Sor Juana de la Cruz, en literatura, o también al arquitecto mayor de la Antigua Guatemala, o algún músico destacada. Pero quiero que esto lo vea solo como una posibilidad, porque no lo hizo. Entonces puede o no puede hacerlo.
Edgar Acajabón: De entrada el ensayo de Alfonso Hernández que lleva por título “entre barroco y barroco” me hace pensar que hay diferentes versiones del barroco debido a la diversidad de países que conforman América Latina. Dicha sospecha la compruebo cuando en el artículo “la filosofía del barroco” de Samuel Arriarán en su apartado “las interpretaciones actuales del barroco” aparecen versiones del barroco clasificadas de acuerdo a la fecha histórica, el contexto y el lugar donde surgieron. La primera que aparece es la de Lezama Lima, ubicada en Cuba, en la década de los cincuenta.
ResponderEliminarEl objetivo del ensayo de Alfonso es buscar una respuesta a lo que se conoce como un primer periodo del barroco y el barroco de nuestro contexto. Lezama Lima habla de la importancia de conocer las características del arte barroco europeo, ya que de muchas maneras su influencia llegó a América Latina. Lezama habla de la estrecha relación entre el barroco latinoamericano como diferente del europeo. Para Lezama, América Latina es fundamentalmente barroca. Lo barroco no es solamente en Europa. Lezama ve en el barroco Latinoamericano el mestizaje, arte de contra-conquista, signo de la modernidad latinoamericana. Lezama quiere oponerse al concepto del barroco europeo como asociado a una política conservadora. Por esta razón plantea la idea de contra-conquista que perfila la experiencia del mestizaje.
Tomando como referencia lo dicho por Lezama le contesto a mi compañero Alfonso que el primer período del barroco es el de Europa con carácter conservador y el segundo es el de América Latina con carácter liberador desde la experiencia del mestizaje cultural. De la afirmación hecha a mí compañero veo sentido al título de su ensayo “entre barroco y barroco”.
Estoy de acuerdo con Alfonso al iniciar su ensayo afirmando que el barro no es un concepto reducido al arte. Las investigaciones sobre el barroco afirman que el concepto del mismo va más allá de lo artístico. Nos hablan no sólo como un nuevo estilo artístico sino como el comportamiento social y cultural en una época determinada.
¿Entonces la simultaneidad de la modernidad política europea y los resultados ontológicos y prácticos de las empresas de colonización con el catequismo cristiano en hispanoamérica sólo se reduce a pensamiento? Claro que es pensamiento, por lo tanto hay en ése espacio pensamiento, pero ¿la construcción del sentido común del tercer mundo?
ResponderEliminar