Poesía y feminismo.
“Me clasificaron: nena? Rosadito.
Boté el rosa hace mucho tiempo
y escogí el color que más me gusta,
que son todos.
(Rodas,A)
La poesía no
siempre ha sido liberadora para todos los poetas, para muchos sí. Los pájaros
azules de Darío siguen revoloteando en las cabezas de muchos. Hölderling dice
del lenguaje (materia prima de la poesía):
“se le ha dado
al hombre el más peligroso de los bienes, el lenguaje, para que con él cree y
destruya, se hunda y regrese a la eternamente viva, a la maestra madre…” (Heidegger,
1992)
Eso es lo que
precisamente ha hecho el feminismo en la poesía, ha destruido esquemas
mutilantes machistas de hombres y mujeres y ha creado una nueva mujer.
En esta línea
encontramos a Lola Montenegro (Guatemala 1857-1933), quien “ante la sociedad guatemalteca
se alza como una mujer atípica que no casa en el arquetipo de la mujer virtuosa promovido socialmente y
que enfrenta los mitos decimonónicos locales sobre lo femenino” (Peña, 2012) .
“Otra mujer tal
vez te agradaría
tu prudente
mandato obedeciendo.
¡Yo no puedo
llevar nada escondido,
ni gusto de
engañar, ni fingir puedo…!”
Vemos en este
fragmento su rechazo por la mujer pusilánime que solo está entregada
posiblemente a la casa y al marido, así mismo sobre la “hipocresía, la mentira
y el disimulo.” Nos revela así su afecto por una mujer sincera y desligada de
los esquemas sociales. En otros poemas se nota su aprecio por el amor como virtud
de toda mujer coherente.
Este pensamiento
feminista en la poesía sigue siendo actual. Encontramos a Ana María Rodas
(Guatemala 1937). Dice Méndez de Penedo sobre ella: “Su postura inicial es
tajante: el machismo/ el hembrismo en simétrica oposición de contrarios. Ella
en cuanto sujeto poético, se autodenomina guerrillera
del amor, en la izquierda erótica, lucha armada de palabras y reivindicación
feminista” (Penedo, 2006) .
“Pero como mi
lucha / no es política que sirva a los hombres / jamás publicarán mi diario.”
Estas mujeres
han usado la poesía de arma contra las determinaciones del sistema hacia ellas.
Quisiera hacer mención de Gioconda Belli, nicaragüense, que me parece toma otro
rumbo del feminismo: un aprecio de sí como mujer.
“Todo lo que
creó suavemente
a martillazos de
soplidos
y taladrazos de
amor,
las mil y una
cosas que me hacen mujer todos los días
por las que me
levanto orgullosa
todas las
mañanas
y bendigo mi
sexo.
Referencias
Heidegger,
M. (1992). Hölderling y la esencia de la poesía. BUenos Aires: Arte y
Poesía.
Penedo, L. M. (2006). Estrategias de la
subversión: Poesía feminista guatemalteca contemporánea. Obtenido de
Literatura guatemalteca.com:
http://www.literaturaguatemalteca.org/depenedo1.htm
Peña, G. H. (2012). El poeta como consagración de lo
humano: La utopía de Lola Montenegro. En G. H. Peña, Mujeres en el
bicentenario: aportes femeninos en la creación de la República de Guatemala
(págs. 119-139). Guatemala: UNESCO.
Buen esfuerzo y texto. Este sabe a poco, pero bien.
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