Kevin Enrique Guevara Santisteban
Durante las discusiones en clase hemos tratado
(acompañados de diferentes textos), de hacer un recorrido por la historia;
-incluyendo la de los pueblos latinoamericanos-, para dar con el origen de la
filosofía latinoamericana, que tiene también influencia de la filosofía griega,
por la forma, no tanto del pensamiento, pero sí quizá de su estructura y del
objeto de su estudio.
Algunos
autores como Leonardo Tovar González, “busca dar un concepto analógico, no para
resolver el problema de lo que es filosofía latinoamericana, sino para plantear
un debate honesto sobre su existencia y posibilidad”.
Como
hemos podido comprender no se trata de saber ¿Qué es? Filosofía
latinoamericana, se trata de aprender a filosofar de acuerdo a los pensamientos
de las diferentes culturas de Latinoamérica, dejando atrás los pensamientos de
la cultura griega, que no se parecen en nada a nuestra cultura.
Es
muy interesante pensar y reflexionar sobre la filosofía latinoamericana, porque
estamos tan acostumbrados sólo a la filosofía griega, que sí es importante
porque puede ser la base de muchos pensamientos filosóficos, podemos en algún
momento prescindir de ella, para hacer nuestra propia filosofía. Estamos tan
acostumbrados a oír hablar de los Presocráticos, de Sócrates, de Platón, de
Aristóteles, etc., que cuando escuchamos a alguien de un país fuera de Grecia o
de Europa, decir que hace filosofía, nos sorprendemos porque muchas veces
pensamos que la filosofía solo se hizo para esas culturas, no para la nuestra.
Importante
es darnos cuenta que la filosofía es un constante pensar sobre el origen del
mundo, del hombre y de las cosas que nos rodean, si hablamos de esto nos damos
cuenta que todos los pueblos en sus diferentes culturas tienen una forma
diferente de explicar el origen del mundo, del hombre y de las cosas, por lo
que creemos, es de mucha utilidad que cada pueblo haga su propia filosofía de
acuerdo a sus creencias y a su modo de hacer las cosas.
En
el texto de Tovar se habla de fundaciones de la filosofía latinoamericana, y
nos damos cuenta que es iniciada por Españoles que llegan a estos países
durante o después de la conquista; “en sentido más estricto, quien introdujo la
filosofía al Nuevo Mundo fue fray Alonso de la Vera Cruz, religioso agustino
nacido en Toledo, en 1504, quien vivió en la Nueva España desde 1536 hasta su
muerte, acaecida en 1584”.
Este
fraile como dice Tovar “merece ser recordado como otro de los fundadores de lo
que a la vuelta de los siglos llamamos filosofía latinoamericana, porque,
además de la filosofía académica consignada en aquellos cursos, se ocupó
también de pensar filosóficamente la situación de los aborígenes americanos”.
Con
este texto podemos notar que la filosofía latinoamericana nace como una
necesidad de conocer el origen de los pueblos de este territorio y es gracias a
la preocupación de un fraile español que se empieza a hacer este tipo de
filosofía del que hemos venido hablando.
Punto
importante también es saber que no siempre estos pensamientos latinoamericanos
fueron reconocidos desde un principio, como mera filosofía, quizá, fueron como
dijimos, considerados nada más, como simples pensamientos, pero que a la vuelta
de los siglos han sido valorados y rescatados como filosofía latinoamericana.
Tovar,
habla también de una autenticidad como “la capacidad de plantear interrogantes
que surjan de la necesidad profunda de sentido que poseemos los seres humanos”.
Y
es, que era necesario, no solo estar copiando y aprendiendo con pensamientos
ajenos, a filosofar o a hacer filosofía, era o más bien dicho “es” necesario
hacer filosofía aprendiendo a filosofar con nuestros propios pensamientos, de
acuerdo a nuestra cultura y nuestra
forma de hacer las cosas, es necesario ser auténticos para romper con los lazos
que nos atan a otros tipos de pensamientos que muchas veces se alejan de los
nuestros.
“Las
fundaciones de la filosofía latinoamericana nos revelan que no se trata de
enunciar principios que enclaustren la esencia de Latinoamérica en unas formas
excluyentes, sino de ejercer la razón, en sus múltiples dimensiones
intelectuales, emocionales y estéticas, con el fin de comprender
pluralistamente nuestro múltiple mundo cultural e histórico, y desde allí
avanzar a una relación constructiva con otras civilizaciones”.
Con
esto podemos concluir que es importante conocer primero nuestra propia
historia, cultura y civilización, para luego conocer y aprender sobre otras;
que es también de mucha validez para nuestro crecimiento intelectual, social y
cultural.
Es
necesario decir que también la filosofía latinoamericana hace uso de la razón
cuando hace filosofía, porque no se puede hacer filosofía sin hacer uso crítico
de la razón, ya que solo la razón nos llevará a encontrarnos con el verdadero
origen de la filosofía latinoamericana, que bien podríamos llamarla: -Filosofía
de nuestros pueblos-.
Es importante el tema de las fundaciones ya que se debe valorar el pensamiento de nuestros pueblos. Para tener una base sólida es necesaria una reflexión académica seria sobre estos temas y no solo homologar los contenidos del pensamiento clásico con los de las culturas sino también crear un sistema o descubrirlo para así comenzar a difundirlo con más solidez.
ResponderEliminarConsidero de suma importancia el conocer la cosmología de los pueblos latinoamericanos para extraer de ella la base conceptual y la visión del mundo.
Luis René Sandoval Quinteros
Me parece de suma importancia profundizar sobre las diversas situaciones que en Latinoamérica se han suscitado a lo largo de la historia. Latinoamérica rica en diversidad cultural, multilingüe, multiétnica. Y desde la filosofía se pueden abarcar esta diversidad que se encuentra presente en Latinoamérica. Pero no con una postura occidental, sino una filosofía propia de la región latinoamericana, que se centre en nuestras raíces y empiece a florecer en todo nuestro pueblo.
ResponderEliminarConsidero también que es un reto bastante grande, puesto que el pueblo latinoamericano se encuentra bombardeado por la denominada “globalización”, que desvía las posturas tradicionales propias, alienando al ser humano latinoamericano a una serie de elementos que no pertenecen a nuestra cultura.
Salu2.
Melvin Elí Hernández Sánchez:
ResponderEliminarUn valor que este trabajo indicaría perder a mi modo de ver es que la filosofía Oxidental como tal no tiene que ver con planteamientos latinoamericanos. Pienso yo que toda esa tradición oxidental sirve si no del todo, una buena parte para tratar de un primer momento comprender la filosofía latinoamericana. Y si estoy de acuerdo con lo que dice Kevin Guevara “cada pueblo haga su propia filosofía con forme a sus creencias” ya que las culturas necesitan algo que los identifique y un modo de identificarse es con el pensamiento, eso si que sea abierto a otras culturas.
Es importante recalcar con lo que comenta Kevin, que el pensamiento Latinoamericano desde un principio no fue aceptado sino rechazado por el mundo oxidental, pero con el pasar del tiempo en la historia la filosofía latinoamericana ha tomado valor en la filosofía.
Estoy de acuerdo con que la filosofía latinoamericana no es algo espontaneo sino es un planteamiento donde se hace uso de la razón.