Ángel Manolo López
Lo
que aquí se quiere es encontrar la manera de hacer una autentica filosofía, el
problema de nuestro tiempo es que se viene presentando una filosofía de tipo
escolástica; será por lo tanto un problema de escuela, el alumno asiste a las
clases a recibir teoría de otros filósofos, esto es únicamente repetir y
repetir. Tomando en cuenta lo dicho la filosofía deja de ser una autentica
filosofía, para convertirse en algo mecánico. Literalmente se puede decir que
la; la filosofía contemporánea es y tiene que ser la reflexión sobre el
lenguaje y sobre el acto mismo de pensar del ser humano. Precisamente el punto
de partida de la filosofía se encierra en el análisis del lenguaje de manera
radical y profunda. La filosofía tuviera bases muy solidas si cada teoría o pensamiento
se sometiera a un análisis profundo o porque no decirlo si estos mismos
pensamientos fuere una ayuda para un nuevo filosofar, ya que el pensamiento no
se concibe de manera universal, hay que tomar en cuenta que cada persona tiene
una cultura, una manera de pensar y hasta una manera de concebir la vida.
Tomemos encueta las palabras del pensador Sócrates, “cada persona es hijo de su
entorno”. Tu entorno definirá tu manera de pensar. El maestro a base de golpes
dará forma a sus discípulos (escultor), al hombre simplemente hay que ayudarlo
a parir sus ideas (la comadrona). Por esto se puede afirmar que cada persona
tiene una manera de filosofar y de hacer filosofía; “el pensamiento no es
universal”. La autenticidad de la filosofía no se encuentra en lo novedoso que
sea un pensamiento filosófico sino más bien a la radicalidad de crítica que se
le hace a un pensamiento. Con lo dicho hasta este momento me surge una pregunta
¿Para filosofar existe solo una forma de hacerlo o puede existir otras vías para lograrlo? A
manera de aclarar esto, muchos de nosotros para ir a un determinado lugar lo
puede hacer de muchas maneras carro,
moto, bicicleta, camioneta, avión, etc. También el filosofar puede ser de la
misma manera. Enfoquémonos en tres formas de filosofar únicamente. La primera; sobre la historia, esta nos da
acceso a los grandes acontecimientos filosóficos, pero una de las dificultades
seria como ya dijimos el filosofar no se puede generalizar. El segundo; dialogo
crítico con la ciencia; en ella se puede contemplar muchos prejuicios
filosóficos, la dificultad puede ser que simplemente nos remite a la necesidad
de buscar filosóficamente un punto de partida radical. La ciencia solo puede
ser una posibilidad. La tercera; la filosofía primera, no como la concibe
Aristóteles, sino más bien como la búsqueda radical de verdadero filosofa. Como
diría Descartes “puedo dudar de todo, pero no puedo dudar que estoy dudando
(cogito). La critica que le podemos hacer ha Descartes será que el se enfoca en
el sujeto mismo “el ego”(yo), el cogito debe enfocarse en el mero acto de
pensar, recuérdese que lo que el sujeto realiza es una actividad intelectiva,
es necesario someter todo a un razonamiento para llegar a la verdad. Esta
manera de ir en búsqueda del autentico filosofar me da pauta para decir que hoy
en día el razonar sobre el actuar humano es lo menos que el hombre hace, la
falta de este razonamiento
es lo que ha llevado a consecuencias trágicas en la vida de las personas de
nuestro tiempo. Aristóteles, ha dicho que es la experiencia construye el
conocimiento de una autentica filosofía. Platón que las ideas son las que
construyen las cosas, de manera que son las ideas las que nos dan acceso al
verdadero filosofar, según ellos. A manera de conclusión, puedo decir que ha
habido muchas formas de concebir la filosofía y muchos puntos de partida, pero
cuál es lo verdadero, yo puedo decir que cada pensador y filosofo a aportado
algo para el alcance del verdadero filosofar, en ningún momento podemos
descartar lo que ellos han dicho, lo que cada uno ha aportado nos sirve para no
caer en un error, al momento de filosofar. Pudo decir que el hombre lo que hace
es actualizar el pensamiento y lo verdaderamente cierto es que el hombre
construye su pensamiento en sus actos y la autenticidad de esos actos esta en
un razonamiento critico de la misma,
Quisiera basarme en este comentario, acotando un punto de contradicción que noto en el mismo autor: Ángel Manolo. Y es que, él empieza este ensayo afirmando: “Lo que aquí se quiere es encontrar la manera de hacer una auténtica filosofía, el problema de nuestro tiempo es que se viene presentando una filosofía de tipo escolástica”. Con lo dicho, él esta afirmando, que no se vale repetir los pensamientos de otros. Ese es un problema de escuela, algo mecánico; pues el alumno asiste a clases a recibir teoría de otros filósofos y esto no es una auténtica filosofía.
ResponderEliminarPero finaliza diciendo: “yo puedo decir que cada pensador y filósofo a aportado algo para el alcance del verdadero filosofar, en ningún momento podemos descartar lo que ellos han dicho, lo que cada uno ha aportado nos sirve para no caer en un error, al momento de filosofar.” Entonces Manolo, en qué quedamos; pues, cuando se acepta el pensamiento de distintos filósofos no sabemos distinguir por donde va nuestro pensamiento, pues todo lo aceptamos como verdadero, todo lo aceptamos como punto de partida y entonces caemos en lo que afirmaba el autor en el párrafo anterior: un modo de filosofar bastardo, es decir, que degenera su origen o naturaleza. Y este modo de filosofar abunda en nuestra sociedad, según Antonio González.
Además, en este ensayo no se percibe qué pensamiento es de Antonio González y cuál es del autor –Ángel Manolo-. Por ejemplo: “La critica que le podemos hacer ha Descartes será que él se enfoca en el sujeto mismo “el ego” (yo), el cogito debe enfocarse en el mero acto de pensar, recuérdese que lo que el sujeto realiza es una actividad intelectiva, es necesario someter todo a un razonamiento para llegar a la verdad”. Es decir, este ensayo está basado en el texto de Antonio González; pero en el texto, al menos yo, no encuentro ninguna referencia al autor; lo que creo que sí sería conveniente para fundamentar la postura del autor y darle al lector un texto para profundizar o confrontar dicho escrito.