Larry José López Toruño 2029113
26/10/2014
¿Hay
que estar lejos de su tierra natal, para conocerla?
Desde
hace tres años que decidí entrar a la Congregación de la Misión de
San Vicente de Paul, cuya sede está en Guatemala, se despertó en mí, el amor
patriótico por mi país de origen, Nicaragua. La verdad, durante viví en
Nicaragua me limité a conocer muy poco de él.
Las
lecturas e investigaciones hechas en la asignatura de Filosofía Latinoamericana,
me motivo a un estudio más profundo de Nicaragua, especialmente la lectura del
folleto de Héctor Pérez Breve historia de
Centroamérica y la investigación
sobre la ciudad de León. A través de esta lectura, pude darme cuenta como
la lucha de poder se ha hecho presente
desde las comunidades indígenas, haciendo nuestras tierras un blanco seguro de
explotación para los conquistadores. Es interesante conocer la trayectoria de
estas luchas de poder, presentes antes, durante y después de la colonización,
en los pobladores nicaragüenses, en especial en las dos primeras ciudades
fundadas por los españoles, León y Granada donde radicaba la cuna de los
liberales y los conservadores respectivamente.
La
actualidad nicaragüense, sigue marcada por dichas luchas de poder con
diferentes nombres de personajes y partidos. Teniendo al FSLN como el
controlador de la política nacional, bajo una dictadura similar a la de los
años 70 con el General Somoza del partido liberal y anterior a la dictadura
Somocista los conservadores. Unido al control del poder por unos cuantos, se ha
presentado la explotación de las grandes mayorías en sus inicios por el uso de
la fuerza bruta, posteriormente con el embrutecimiento e ideologización del
pueblo, por medio de los medios de comunicación y centros educativos.
Me
llamó la atención, la iniciativa histórica de
construcción del canal interoceánico en Nicaragua, presente desde 1524 por el conquistador español Hernán Cortez. En la actualidad, se vuelve hacer
presente dicho proyecto con diferentes autores, FSLN y el grupo HKND de China.
A
pesar de todos los sufrimientos históricos, causados por los diferentes gobiernos y grupos de
poder, el pueblo nicaragüense se ha caracterizado por ser uno de los países más
seguros de Centroamérica, según estudios con una seguridad del 99 %, unido a al
equilibrio económico o buena distribución de la riqueza, evitando un
distanciamiento abismal entre las clases
sociales.