El ejército y la reforma política liberal en Guatemala
Con la reforma política liberal
(1871) se produjo en Guatemala un cambio significativo en el área comercial.
Esto provocó un giro en el ámbito político-económico del país.
Desde la época de la colonia, los
productos nacionales que entraban al mercado internacional eran básicamente el
cacao y el añil. Estos productos representaban el sostenimiento económico de
Guatemala. Pero la corona española solicitaba un tributo o impuesto sobre la
venta de estos productos. Además de los tributos que tenían que pagar los
productores, estos no podían comercializarlos con otros países fuera de España.
Estas imposiciones y restricciones por parte de la corona, causaron inconformidad
en los productores. Ellos deseaban liberarse del pago del tributo y
comercializar sus productos con otros países europeos. Las situaciones
anteriores fueron una de las causas que motivaron a los productores nacionales (criollos)
a independizarse de España, acto que se concreto en 1821. Claro hay otros factores
que influyeron pero me limitare solamente al aspecto comercial. Las ideas que
motivaron el hecho de la independencia, eran ideas liberales que estaban en
auge en algunos países de Europa.
Después de la independencia, se
desencadenaron una serie de conflictos por la lucha de poderes entre los
liberales y conservadores. Los primeros abogaban por el uso de las tierras por
parte de los nuevos grupos económicos emergentes. Los conservadores, que en
cierta manera eran los herederos del legado colonial, se opusieron a la
repartición de las tierras. Pues las tierras representaban para ellos el poder.
Esto les permitía mantener una relación feudal-siervo con los campesinos. Estos
conflictos políticos se mantuvieron hasta 1871, época en la que los liberales
retomaron el poder bajo el mando del General Justo Rufino Barrios. Además, en
este tiempo empezaba a cobrar auge un nuevo producto agrícola, el café. Este
producto modificaría el sistema económico nacional y sería el nuevo producto de
exportación al mercado internacional.
Se vislumbraba el inicio de un
nuevo sistema económico: el capitalismo. Esto requería el derecho a la
propiedad privada. Se necesitaba además de un poder dentro del Estado que
garantizara la estabilidad y seguridad nacional: el ejército. Entonces ¿cuál
fue el papel que desempeñó el ejército en la reforma liberal? En la actualidad
¿sigue siendo necesario contar con un ente militar?
De acuerdo a Pérez: Las exportaciones de café permitieron una
vinculación permanente y duradera de las economías centroamericanas al mercado
mundial. (Pérez, 2010. Pág. 121) Uno de los aspectos positivos de una
política liberal capitalista, es precisamente el libre mercado. Positivos en
tanto que favorecen las condiciones para la producción y comercialización de
los productos. Por ejemplo: la disponibilidad de la tierra y el acceso al
capital necesario para la producción. El problema está cuando las condiciones
se inclinan favoreciendo a unos pocos, dejando fuera del juego a una mayoría.
Esto crea las desigualdades sociales-económicas, que a su vez repercuten, como
en un círculo vicioso, en las reducciones de las condiciones y posibilidades de
producción y comercialización. Como cita Pérez, las exportaciones de café favorecieron un crecimiento económico sostenido. (Pérez, 2010. Pág. 121) Este crecimiento económico en Guatemala está
marcado por algunos aspectos que merecen ser recordados. Para la producción de
café se necesitaba de mano de obra. Una mano de obra que rindiera en la
producción del grano; pero que al mismo tiempo fuese barata para maximizar las
ganancias. Este interés económico condujo a la acumulación del capital y de
tierras en manos de unos pocos. Según Pérez, las condiciones sociales de
Guatemala (las comunidades indígenas), hacia difícil conseguir la mano de obra
barata. Por esta razón para ello se
recurrió al trabajo forzado, una opción que no era la óptima bajo estrictos
criterios capitalistas, pero que tenía la virtud de asegurar la mano de obra
necesaria para la expansión cafetalera. (Pérez, 2010. Pág. 123) Pero ¿Cómo
lograr este cometido? Se necesitó de un poder coercitivo y represivo. En 1871, el gobierno del General Justo Rufino Barrios
creó el ejército, dándolo potestad estatal para reprimir al pueblo. El ejército
fue creado para defender y mantener los intereses de su gobierno y de la
naciente burguesía cafetalera. (Sistematización de las experiencias educativas
y organizativas de las poblaciones desarraigadas de Guatemala, 1996. Pág. 3) El
ejército se convirtió en el medio más fácil de mantener el orden estatal y de
proteger los intereses económicos de unos pocos. También fue el ente encargado
de hacer las movilizaciones de trabajadores rurales. Estos eran conducidos a
las fincas de café, en donde se les obligaba a trabajar en condiciones
inadecuadas. Según Pérez los trabajadores
rurales eran miserablemente pagados y en muchas fincas soportaban condiciones
de trabajo intolerables. (Pérez, 2010. Pág. 144)
Un gobierno que crea un ente
militar para proteger los intereses de un sistema político-económico, no es un
gobierno liberal, pues de acuerdo a las teorías liberales: el Estado debe
proteger la libertad individual. Derecho que es igual para todos los que viven
dentro de este pacto o contrato. No es solo para unos pocos en detrimento de
una gran mayoría. Y sí, es un sistema capitalista, pero un sistema capitalista
que devora a los pequeños productores y crea los grandes monopolios aumentado
el empobrecimiento y las desigualdades sociales.
Por lo tanto, la función del ejército
en la reforma política liberal fue la de velar y proteger los intereses
particulares. El ejército fue y sigue siendo un mecanismo de la oligarquía para mantener
su status quo. Ha servido para reprimir al pueblo y no para defenderlo. En la
actualidad sigue sucediendo lo mismo, el ejército sigue cumpliendo las órdenes
de aquellos que poseen el poder político y económico. Sigue reprimiendo al
pueblo. Por ejemplo: las acciones represivas de que han sido objeto los pueblos
indígenas y no solo indígenas, sino también ladinos que defiende sus derechos a
la vida y se oponen a la explotación minera, tal es el caso de San José del
Golfo. En consecuencia, el ejército no sería necesario si se apostara por una
educación de calidad en el país. Pues gran parte del presupuesto nacional es
dedicado al rubro militar y se invierte poco en la mejora del sistema
educativo. Si existiera una buena intención de sacar adelante al país, se facilitarían
las condiciones necesarias para lograrlo; empezando por una educación de
calidad accesible a todos.
Bibliografía:
Pérez, H. Breve historia de
Centroamérica; Madrid: Alianza, 2010
Lucha educativa y organizativa
del pueblo desarraigado. Sistematización de las experiencias educativas y
organizativas de las poblaciones desarraigadas de Guatemala; 1996
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