LIBERTAD
¿PARA QUIÉN?
Felipe Miranda Castillo
A lo largo de la historia universal y
latinoamericana uno de los problemas que se afrontan es el de la libertad,
sobre todo en el plano de la participación político-social, donde por lo menos
sería idóneo que todos los segmentos de la población tuviesen la oportunidad de
expresar sus inquietudes y buscar por medio del aporte de todos la armonía y la
paz. Ciertamente, esto es una utopía cuando en realidad debería ser el mínimo
en la praxis social.
La revolución, la conquista de unos sobre los
otros y por último el domino, la opresión y la explotación han sido la clave de
lectura de la historia. ¿Cuáles son los logros que ha alcanzado el ser humano
desde esta perspectiva? Unos se consideran desarrollados y se llaman países del
primer mundo. Son quienes implantan los modelos de vida, sus ideas son
superiores, en fin poseen la verdad y el conocimiento (dominio intelectual por
medio de las ideologías). Además, se le puede agregar que también poseen los
recursos y las materias y las que no están bajo su poder buscan la manera para
obtenerlas y apropiarse de ellas con la finalidad de producir nuevos ‘bienes’.
A otros se les considera países del tercer
mundo, a los que se les denomina subdesarrollado y entre ellos existe un margen
enorme de discrepancia, de modo que es imposible que se logre la igualdad entre
los países desarrollados y los subdesarrollados.
Estos conceptos se vuelven en la conciencia
del oprimido una carga muy pesada y si a esto se le suma el impulso natural de
la competencia se puede inferir que la confusión domina a la persona. Por una
parte está la sensación de inferioridad y por otro el deseo de enfrentarse en
un plano de semejanza. A nivel social, para este dilema puede haber varias
salidas, no obstante, es oportuno señalar la solución que da Domingo Faustino
Sarmiento porque entre sus anhelos estaba igualarse a los países de Europa de
tal manera que Argentina fuera una especie de Europa en América.
Como dice Oscar De León (2012) “su meta era
crear la civilización con costumbres, instituciones y población europea y con
el modelo de los Estados Unidos.” Sin embargo, Sarmiento tenía una situación que
se le contraponía a su ideal de civilización, en Argentina había gauchos, indígenas
y gente bárbara o del campo, este grupo de personas solo por el hecho de ser
como eran (como habían nacido) se volvieron un impedimento para lograr su
ideal. Sarmientos como líder político jamás se imaginó un modelo de ciudad que
incluyera a todos, más bien prefirió el exterminio de las personas con las características
ya citadas. Su política para el indio consistía en que el indio visto tenía
morir.
A pesar de sus acciones Sarmiento logró
reconocer que ‘la invasión de Europa era perjudicial y ruinosa para su cultura,
habitantes y demás’ pero según él era útil para el desarrollo de la civilización
y del comercio.
En conclusión, Sarmiento exterminó indios y
gauchos por mantener la hegemonía del blanco europeo a quien consideró
superior. Es decir, a través de la actitud de Sarmiento y de otros ideólogos gobernantes,
nuestros pueblos estarán siempre persiguiendo la libertad del blanco europeo y
para alcanzar el desarrollo deberán querer ser como ellos. El criterio de
Sarmiento no solo sacrificó vidas humanas sino la cultura, la forma de ser de
los argentinos, lo que los podía identificar desde sus raíces. Quiero terminar
con esta pregunta ¿Qué entendemos por libertad y a qué es lo que aspiramos a
partir de ahí?
Partiéndonos de éste tipo de pensamiento de Sarmiento, al igual, yo, en mi texto comenté algo sobre la postura muy radical de Sarmiento, y para criticar todo este salvajismo me guié en la postura de un gran personaje que es Simón Bolívar, para no ir más allá de su postura basta resumir su pensamiento en una sociedad unida y de un progreso de la educación especialmente una educación hacia los pueblos indígenas, y así, tener un mejor lugar en la sociedad.
ResponderEliminarY la pregunta en la que cierras tu texto es de una cierta manera como un deber del hombre en mejorar y entender la liberad, tal como también de una mayor reflexión para los gobernantes, pero también de una sociedad aturdida y que vive un sin fin de obstáculos que hacen a que el ser humano, especialmente al indígena avance hacia el progreso. Tales obstáculos como la violencia que vivimos hoy en día, la discriminación hacia los indígenas, la falta de empleos, el rechazo de las ideas positivas de los pueblos mayas que reclaman por la injusticia en la que viven, la muerte y la eliminación de personas líderes de los pueblos como en el caso de la lucha del ejército contra el pueblo de Totonicapán etc.
¿Hasta dónde hemos llegado con estas injusticias y de un mayor número de esclavitud en nuestro país?. Todo esto lo vemos en la explotación de muchos hermanos nuestros que reciben un salario mínimo por una máxima jornada de trabajo pesado, un salario en donde no cubre ni los gastos de la familia. Es hora a que cada uno de nosotros tome conciencia de su capacidad y lo pone al el servicio de sus hermanos y de denunciar la impunidad y la esclavitud que sufren.
Por este medio de la toma de conciencia hace avanzar a la sociedad en busca de la libertad y de una comunidad con la libertad de expresarse.