Filosofía Latinoamérica.
Gerson
Alexander Rodríguez Velásquez Est 2027914
El
Filosofar en clave Tojolabal…una autentica experiencia de vida
Para quien
es “latinoamericano” y recién se ha encontrado con el estudio filosófico, con aproximaciones históricas, análisis de
todos los procesos y épocas en la que han florecido las tradiciones
filosóficas de gran relevancia, heredando por los siglos fundamentos
epistemológicos, ampliando las maneras de entender y explicar la realidades
sensibles e inteligibles, que en efecto, cuando pareciera haber llegado a la
meta, el horizonte del conocimiento se ensancha aún más, pareciera entonces que el pensamiento humano
no tiene límites, y es verdad; por lo tanto, la dimensión filosófica abre esa
posibilidad, a esa necesidad de constante búsqueda, es decir esa tendencia,
inclinación “filos” por el saber, el
encanto para acercarse y aprender, por ende a filosofar.
Por lo
anterior, uno se pregunta ¿Si en nuestro pensamiento Latinoamericano existió o
existe una dimensión filosófica original como tal? o bien, ¿Para filosofar es necesario
determinante un contexto histórico, es decir, un origen vinculado estrictamente
a lo que conocemos como la filosofía griega? ¿Es exclusivo considerar el pensamiento
filosófico?
Contestar
estas interrogantes, no es tan fácil, sin embargo a nuestros días se han conservado
textos antiquísimos, rescatados luego de la colonia española, por ejemplo: El Popol
Wuj, que particularmente nos conectan con nuestra cultura madre, pensemos también
en las expresiones arqueológicas y culturales que se conservan en nuestras
tierras, de hecho “centroamericanas” y más aún la presencia de nuestros pueblos
indígenas, que con sus cosmovisiones, su cultura, mejor dicho nuestra cultura, nos
brindan una gama de posibilidades para encontrar respuestas a las interrogantes
antes planteadas, entre tanto, el pensar latinoamericano tiene mucho que
enseñar a todo un mundo oriental y occidental en la dimensión filosófica.
Para
muestra de ello quisiera centrarme particularmente, en la lectura de los capítulos
I- IV del libro “Filosofar en clave Tojolaba”, de Carlos Lenkersdorf. Que
a criterio de las reflexiones realizadas en clase de filosofía Latinoamérica,
quisiera presentar a modo de conclusión mi aprendizaje significativo y lo
grandioso el contemplar -un modo- o clave de filosofar de nuestros pueblos “los
tojolabales”.
La tesis
principal que sostiene el filosofar tojolabal, es en su pensamiento crítico y
autocrítico dentro de su cosmovisión “NOSOTRICA”, por lo tanto, Los tojolabales
cuentan con una enorme capacidad reflexiva en comunidad para determinar un consenso
que trascienda desde una óptica política el bienestar común de la comunidad
nosotrica.
Pero ¿Qué es el nosotros? Lenkersdorf lo
describe como una supremacía del -nosotros- las decisiones, el modo de
relacionarse a nivel social gira en torno a una experiencia de comunidad, como
valor por sí mismo; nos damos cuenta, entonces que es una manera diferente de entender
el mundo, (concepción de la individualidad), sino más bien, con los tojolabales
es fundamental que el yo se individualiza en el nosotros primordial en la vida,
que en torno a este aspecto gira la vida misma, así pues es evidente apreciar
una co-existencia nosótrica que orienta la vida, la familia, el trabajo, los
valores y la comunidad como tal.
Ante esta
realidad, eminentemente natural de los tojolabales, se aprecia una dimensión del
pensamiento, totalmente distinta, sin embargo con una profunda riqueza de toda
una filosofía de vida, quizá no sistemática y teórica, sin embargo se va gestando y renovando con espíritu crítico
desde la primacía nosotrica el valor importante de la comunidad, conclusiones
del consenso, entre otros aspectos han hecho posible el devenir de su propia historia, al
sumergirse en procesos dinámicos de su pensamientos en comunidad por el
bienestar común.
Referencia:
Lenkersdorf, C. (2002). Filosofar en clave Tojolabal. Miguel Ángel Porrúa.
Luis Enrique Sam Colop.(2008). Popol Wuj. Guatemala: CHOLSAMAJ-
El tema existe filosofía Latinoamérica, es un tema que enciende en las personas que se hacen esa interrogante, una nueva excusa para hacer análisis crítico sobre el tema filosofía, sobre su origen, su epistemología y el significado que se le ha dado al tema en el transcurso de la historia, teniendo en cuenta esto si bien podemos decir que tanto en la cultura Tojolabal, como en los escritos de Popol Wu, se dan una serie de aspectos, por los que podríamos decir que son filosofía, entiéndase porque reflexiona sobre el hombre y su existencia, por el conocimiento, tienen sus propias verdades y lo más importante que tienen lenguaje. Pero por tener estos aspectos no podemos mencionar o asumir que eso es “filosofía”, sino hasta que se halla echo cierta reflexión sobre ciertos aspectos. Por ello no diría que los “tojolabales” o los pueblos “mayas” tengan o hallan echo filosofía, más si, las personas que reflexionan sobre los aspectos y características de dichos pueblos.
ResponderEliminarLa puntuación no muy acertada hace difícil comprender tu tesis y argumento, pero creo que la última oración lo dice en breve: si hay filosofía maya, en general, o tojolabal en particular, no es tanto porque los pueblos mismos la hacen sino quienes los estudian y la formulan. Ello equivale a afirmar que la filosofía tojolabal de que habla Lenkersdorf no es de los tojolabales sino del autor... Buen punto, sobre el que hay que reflexionar más porque, por otro lado, Lenkersdorf no piensa en el aire o solito él con sus meditaciones, sino todo lo basa en lo que ve y oye, en sus intercambios concretos con la gente.
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ResponderEliminarLa filosofía es un “es un modo de vida”, y por ende todo ser humano es capaz de filosofar. A mi juicio “Latinoamérica” no es la excepción. Tobar, L. dice: “la noción de filosofar se refiere a toda forma mediada discursivamente que posee las notas de autenticidad, reflexividad y criticidad”, por tanto considero que en “Latinoamérica” o en otras culturas ha existido, existe y seguirá existiendo filosofía. Desde luego las personas no pretenden ser grandes filósofos ni mucho menos construir grandes tratados para la humanidad, pero desde su vivencia transmiten su conocimiento.
Haciendo esta aproximación comparto tu texto “el filosofar en clave Tojolabal… una autentica experiencia de Vida”, en especial cuando afirmas que en “los Tojolabales, se aprecia una dimensión del pensamiento, totalmente distinta, sin embargo con una profunda riqueza de toda una filosofía de vida quizá no sistemática ni teórica, pero se gesta y renueva con espíritu crítico desde la primacía nosotrica” y también el ejemplo que citas respecto al Popol Wuj, es realmente una respuesta ante los interrogantes. Y en la actualidad se aprecia la riqueza de la arqueología y la cultura producto del pensamiento maya. Y nos podíamos preguntar entonces ¿ha existido filosofía en Latinoamérica?
La pregunta con que concluís es retórica, ¿verdad? No queda claro, dada tu reflexión anterior.
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