Rigoberto Pineda
En muchos de los casos se dice que las
comparaciones no son buenas, pero el
objetivo no es comparar sino lo
contrario, rescatar algunas de las diferentes de la formas de concebir el mundo
de esta civilización e imperio, y ver que hay un vínculo en su
cosmovisión.
En lo que hoy conocemos como
Mesoamérica, se desarrollaron diferentes cosmovisiones las cuales tenían su
propia manera de concebir el mundo, podemos mencionar Nahuas, Toltecas, Teotihuacán, las cuales son antecesoras a la Maya.
No es de extrañarse la gran importancia
que tiene la naturaleza para la civilización Maya, el hombre no está por encima de ella
sino que es servidor de la misma. La armonía que existe entre los nativos
indígenas mayas, y todas las cosas que forman el cosmos es evidente,
especialmente con la naturaleza que es la más próxima y donde se plenifica la
vida.
El imperio Inca estaba profundamente
ligado al entendimiento de la naturaleza y de sus ciclos, una relación entre los cielos y la tierra, para comprender
así el sistema de la vida, por eso tiene que haber sano equilibrio del
uso de la naturaleza porque es fecunda.
Otro de los puntos que vale la pena
rescatar, es la importancia que tiene la mujer maya e incaica|. Para los incas la dualidad entre macho y hembra es trascendental para determinar las cosas,
no hay distinción de género, por ejemplo dos de sus “dioses” el sol es (macho) y
la Pachamama (hembra) siendo esta última la que se considera la Madre Tierra,
el origen de la vida o donde comienza la misma.
En la cultura maya, la mujer se
representa con la luna y juega un papel determínante como gobernante Na’Uh, Madre de la medicina y del tejido etc. Y qué
decir de la a Ixb’alamke una mujer inteligente y de grandes aventuras, protagonista
en el Popo Wuj.
Aunque hay muchas similitudes y
diferencias entre este imperio suramericano y la civilización mesoamericana,
por ejemplo los Mayas se caracterizaron por tener un calendario muy exacto,
mientras que los Incas por sus habilidades en la albañilería e ingeniería. Tanto Incas como Mayas habitaron en nuestro
continente América, aportando una manera de pensar original, que todavía se
puede ver muy presente en sus descendientes, claro que con sus respectivos
cambios porque los años no pasan en vano. Esto es evidente en las diferentes
etnias que se encuentran en Guatemala, los cuales viven su cosmovisión heredada
por sus abuelos.
Muy buen artículo. El libro que referencia se llama "Popol Vuh" y resulta muy críptico como interesante.
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