Sergio Castillo
Tomo como punto
de partida al describir que en algunos momentos
se ha intentado interpretar a la escolástica como el pensamiento aristotélico desde una interpretación
tomista, pero también designa a una
determinada escuela filosófica.
Algunas veces se
ha dado y se estará dando que el modelo escolástico como filosofar ha logrado
que la filosofía vaya perdiendo su autenticidad, vaya dejando de ser filosofía
pura y pasar a ser un medio y fundamento para
repetir pensamientos y crear otros
que muchas veces ya no son auténticos.
La filosofía
escolástica ha influido de una manera hasta cierto punto no constructivo, por
la sencilla razón que de ella se repiten
teorías pero no hay en si progresos en
el pensamiento, porque nos quedamos primero sin fundamentar la filosofía
“nueva” y continuar haciendo un circulo de pensamientos ya existentes; solo que
con proposiciones tautológicas y sinónimas.
Para un pensamiento filosófico, el
verdadero filosofar, el hacer filosofía nueva es hacer un filosofar original,
autentico, fundamentado, siendo un
pensamiento liberador, cuestionante y que parta de una experiencia de curiosidad
por lo nuevo, pero al mismo tiempo sin
conocerlo, porque si se alcanza a palpar y a definir un pensamiento filosófico;
entonces se terminaría la filosofía
porque ya no tendríamos nada que filosofar o cuestionar.
Es importante aclarar que la
originalidad de la filosofía no radica en lo novedoso del tema, sino en la base
y en la radicalidad del punto de partida del nuevo pensamiento. La nueva
filosofía debe de ser auténtica, crítica
y reflexiva, siendo desde ya un filosofar apodíctico que no lleve en si puntos
contingentes o ambiguos.
Angel Manolo López Jotas:
ResponderEliminarEs evidente que la manera escolástica de percibir la filosofía tuvo su fuerza en su momento. Me parece importante cuando se hace énfasis en la manera de hacer filosofía hoy en día. No se la filosofía no se concibe de manera escolar, voy a la escuela aprendo algunos pensamientos y la filosofía es todo lo contrario como dice nuestro ensayista debe ser critica y reflexiva para lograr una autentica filosofía. Puedo decir que la auténtica filosofía nace de la experiencia de los pueblos. Por tanto los pueblos latinoamericanos tendrán su propio punto de partida de concebir la filosofía.