martes, 15 de octubre de 2013

Encuentros y desencuentros



Encuentros  y desencuentros

Durante las investigaciones que se han venido dando en la historia, hemos conocido un poco de América latina  cuales han sido sus influencias que han hecho a muchos filósofos preocuparse en dar un conocimiento de la realidad a través de sus investigaciones y civilización, la cual hace  dar un giro a la realidad del pensamiento que se ha tenido de la cultura y descubrimiento Americano. Con estas investigaciones hemos logrado comprender realidades que algunos pueblos vivieron a la llagada de los españoles. Podría decir que en América latina  la legitimación en función de los muchos mitos de su origen y la elaboración de su memoria histórica y la reafirmación que se le hadado del destino común de una nación, es decir de los componentes étnicos que replanteaban de sobresalir de la realidad en la que se vivía por la misma singularidad, por esta razón tenían que hacer referencia a la figura del indio como un elemento simbólico que reforzaba la identidad colectiva, ya que este era pensado como algo exclusivo de cada nación, frente a lo que era común a todas ellas, ala patria Americana en su conjunto en decir lo criollo como derivado de lo hispano. Con esta reflexión podemos comprender el pensamiento de Bolívar el su tratado que nos hace con referencia al estudio ético político. Quiero resaltar la figura de esto que es importante para entender el texto de Bolívar y Sarmiento. En esto los acontecimientos provocados por los diferentes movimientos independientes en Hispanoamérica, revelan lo dinámico de la historia y toda una gran riqueza de las concepciones políticas y filosóficas que acaecieron en aquellos días.  
Es por ello que Bolívar entra de lleno en el ámbito de carácter ético, que moraliza todo el quehacer político y trasciende a una relación entre ética y política entre corrupción y poder Bolívar  lucha defendiendo a los indígenas de modo  que estos puedan integrarse a la organización nacional, y así  que tengan los mismos derechos y sean tomados en cuenta y respetada  su opinión ya que esto sería una adecuada y justa recompensa hacia ellos. No sólo es el indígena que debe luchar y tener un pensamiento positivo, sino también vemos cómo Bolívar presenta el perfil de un gobierno más perfecto, que es aquél que produce mayor suma de felicidad posible, mayor suma de seguridad, esto es lo que  se requiere por lo tanto una base de espíritu nacional.

 En conclusión debemos de entender el pensamiento político de Bolívar como el liberador que se convierte en el paradigma de todos los patriotas Hispanoamericanos para alcanzar la libertad del continente con una acción bélica, ya que con esto asombro a la humanidad en todo el contexto histórico que se dio durante el siglo XlX.
     
El problema del indio

Durante el transcurrir de la clase de filosofía latinoamericana, hemos dialogado y discutido temas de gran importancia y relevancia para la historia que se ha venido constituyendo desde el proceso de la conquista hasta nuestros días.

En esta ocasión, tal como lo he hecho en otros textos, me gustaría plantear un tema que engloba en gran manera la situación que el indio ha vivido desde años antiguos (con esto me refiero a la conquista) y que aún hoy en nuestros días se ve palpable este problema, en cuanto a darle el espacio que como persona se merece y así respetar la dignidad que encierra como tal.
Para esto me gustaría ayudarme de figuras emblemáticas que a lo largo de la historia de Centroamérica han sido de gran magnitud y de gran influencia, gracias a su manera de pensar y sobre todo, plasmarlo y darlo a conocer en la realidad o contexto en el que ellos vivieron o experimentaron.

José Cecilio del Valle (1777-1834) hombre de renombre y no precisamente por su posición económica, sino por su intelecto y su manera de plasmar lo que pensaba, se ve en la obligación de buscar como unificar aquellos grupos que habían sigo fragmentados a causa de las intromisiones que se habían dado con anterioridad por españoles enviados por la corona. Sin embargo, por otro lado, tenemos a José Batres Jáuregui (1847-1929) que se convertiría en gran referente del liberalismo, influenciado por pensadores como Spencer, que también llevaban en sus venas el deseo de querer tener bajo su dominio a determinado grupo de personas, tal como lo hizo Batres Jáuregui en cuanto a la cuestión del tema de los indios.

Uno, dedicado a buscar el bienestar común en base a la inclusión del indio en cualquier actividad que se realizara y así formara parte de la sociedad; otro, decía que el indio de por si era perezoso e indolente y que no poseía la capacidad de realizar alguna actividad que se le fuera confiada. Ante esta situación que se dio durante buen tiempo, surge una cuestionante… ¿Será que hoy en día se puede decir de que el tema del indio o del indígena sigue siendo un problema para muchos o será un tema resuelto para pocos?

Considero que ante esta problemática que aún se percibe, no se ha dado prioridad a la relevancia que tienen estas personas ante el acrecentamiento de la sociedad en todo sentido. Valle decía que “el indio, al que se le ha puesto como indolente y perezoso, es capaz de los trabajos más duros”, aunque en este caso, muy en el fondo se percibe como un defensor, pero al mismo tiempo como que existiera un interés vestido de conciencia en favor de los indios, cosa que hoy en día se ve muy claramente en las exclusiones y marginaciones que se hacen de los indígenas en nuestra sociedad.

Vayámonos con Batres Jáuregui. Este decía que “el indio era vago por naturaleza; que su indolencia y su insidia llegaba a culpar a la fertilidad misma de la tierra”. ¿Se ve esto hoy en día? Muchos responderíamos que sí; sin embargo no  nos damos cuenta de que todas estas situaciones se dan a causa de un sistema donde no se le da cabida a la manera de cómo piensa y labora el indio en cualquier lugar.


Concluyo con lo siguiente… en la medida que vayamos abriendo espacios de dialogo y oportunidad para otros que verdaderamente lo necesitan, será cuando empecemos a construir ese sueño que Valle tenía desde un principio, darle prioridad a la sociedad cívica más que a la civilizada y dar asi origen a la verdadera Patria.

sábado, 12 de octubre de 2013



Antonio Batres Jáuregui y algunas de sus propuestas más sobresalientes en su proyecto de “nación civilizada”.
Wilfredo Chicas Medina

Después de la independencia colonial más o menos lograda, en nuestros países centroamericanos aunque yo diría menos que más, surgieron algunas construcciones de representaciones políticas que intentaron abrir camino desde el gobierno. Dos de estas principales construcciones eran la de “nación cívica” propuesta por José Cecilio del Valle y el de “nación civilizada” promovido por Antonio Batres Jáuregui. 

Cada uno de estos personajes venía de un linaje y una posición social bastante cómoda, razón por la cual tuvieron acceso a educación superior la cual aprovecharon y se prepararon lo suficientemente en la parte intelectual y, por ende podían acceder e influir en el ámbito político como representantes del pensamiento de la élite criolla, en el que también se puede incluir a Pedro Molina.

Pero a pesar de haber  otras propuesta, me llama mucho la atención el proyecto de Batres en Guatemala, que no significa que esté de acuerdo con él en este sentido, pero me llama la atención la manera en la que ambicionaba que ese proyecto se llevara a cabo, que priorizaba “la dimensión institucional y territorial” en el que se preveía un progreso para el indígena asimilado en ellos por aniquilación, es decir por exclusión, ideas que según Teresa García “estaban ya impregnadas por ideas raciales con pretensiones científicas de los positivistas” (2005), y así se quedaban excluidos amplios sectores de la población, era desde este punto de vista un racismo bastante descarado.

Batres en este sentido pretendía la homogeneidad de un solo pueblo, es decir eliminar la sangre indígena pero no por la fuerza sino por uniformidad biológica, es decir la mezcla de las personas indígenas con personas ladinas empezando por relacionarse, porque decía que las razas que no se adaptasen desaparecerían o se les mantendría marginadas. Pero esta eliminación se proyectaba aún más allá, ya que pretendía eliminar los hábitos, las costumbres, trajes y lenguas, que eran decía, reminiscencias naturales peligrosas difíciles de desarraigar, proyecto que en la práctica no se realizó en la magnitud que él pensaba, principalmente porque requeriría de mucho tiempo para realizarse.

En el modo de ver la propiedad abogaba por que se les diera a quienes poseían ya un capital, propuesta que en la práctica solamente beneficio a unos pocos y llevo a que se les quitaran las tierras a los pequeños propietarios y también se expropiaron y registraron a nombre de ciertos individuos las tierras comunales. Así los beneficiados fueron otros, menos los indígenas. 

Esta fue una manera de dar paso al sistema capitalista en el que el dinero obtenido como ganancia por quienes lo manejaban se iba hacia afuera y no como lo esperaba Batres, ya que decía que las necesidades de consumo impulsarían el progreso económico del país, pero darle tierra y alas al capital es quitárselo a otras personas que no están de ninguna manera familiarizados con este sistema que excluye a las grandes minorías.

Proponía en el ámbito de la educación, una educación diferenciada, es decir escuelas especiales para indígenas en su idioma, y decía que ésta misma debía de estar bajo la tutela del Estado. En este sentido pretendía controlar la formación y que ésta funcionara de acuerdo a los intereses planteados por quienes veían en Batres que, desde su puesto como funcionario de gobierno podía impulsar y dar vida al sistema que empezaba a predominar en ese tiempo, que por cierto hasta nuestro tiempo no ha funcionado como lo esperaban quienes lo han impulsado.

De igual forma Batres promovía concursos de poesía en el que algunos de los temas principales propuestos, apuntaban a como inculcar en los indígenas idas de progreso. Otra de las propuestas era la diversificación agrícola y la introducción del cultivo del café. Fue también uno de los promotores del panamericanismo…

Estas y otras propuestas eran el gran proyecto civilizador que promovía e impulsaba Batres aprovechando su puesto como funcionario de gobierno. Se puede ver desde ellas un gran deseo de mejorar el país, pero con una gran cantidad de prejuicios hacia los pueblos indígenas, razón por la cual les excluía,  pero éste interés no era solamente el suyo, sino el de muchas personas que estaban detrás de él alimentando esas ideas. Pienso por ello que él, al igual que los gobernantes de los países en vías de desarrollo en nuestro tiempo, fue víctima del sistema que proponía progreso pero que solamente beneficiaba a unos pocos, cosa que hasta nuestros días no ha cambiado mucho.


Bibliografía
T. García, “El debate sobre la nación y sus formas en el pensamiento político CA del siglo XIX”. En Casaús, M. y T. García, Las redes intelectuales CA: un siglo de imaginarios nacionales (1820-1920); Guatemala: F&G, 2005; págs. 13-69.
LIBERTAD ¿PARA QUIÉN?
Felipe Miranda Castillo

A lo largo de la historia universal y latinoamericana uno de los problemas que se afrontan es el de la libertad, sobre todo en el plano de la participación político-social, donde por lo menos sería idóneo que todos los segmentos de la población tuviesen la oportunidad de expresar sus inquietudes y buscar por medio del aporte de todos la armonía y la paz. Ciertamente, esto es una utopía cuando en realidad debería ser el mínimo en la praxis social.

La revolución, la conquista de unos sobre los otros y por último el domino, la opresión y la explotación han sido la clave de lectura de la historia. ¿Cuáles son los logros que ha alcanzado el ser humano desde esta perspectiva? Unos se consideran desarrollados y se llaman países del primer mundo. Son quienes implantan los modelos de vida, sus ideas son superiores, en fin poseen la verdad y el conocimiento (dominio intelectual por medio de las ideologías). Además, se le puede agregar que también poseen los recursos y las materias y las que no están bajo su poder buscan la manera para obtenerlas y apropiarse de ellas con la finalidad de producir nuevos ‘bienes’.

A otros se les considera países del tercer mundo, a los que se les denomina subdesarrollado y entre ellos existe un margen enorme de discrepancia, de modo que es imposible que se logre la igualdad entre los países desarrollados y los subdesarrollados.
Estos conceptos se vuelven en la conciencia del oprimido una carga muy pesada y si a esto se le suma el impulso natural de la competencia se puede inferir que la confusión domina a la persona. Por una parte está la sensación de inferioridad y por otro el deseo de enfrentarse en un plano de semejanza. A nivel social, para este dilema puede haber varias salidas, no obstante, es oportuno señalar la solución que da Domingo Faustino Sarmiento porque entre sus anhelos estaba igualarse a los países de Europa de tal manera que Argentina fuera una especie de Europa en América.

Como dice Oscar De León (2012) “su meta era crear la civilización con costumbres, instituciones y población europea y con el modelo de los Estados Unidos.” Sin embargo, Sarmiento tenía una situación que se le contraponía a su ideal de civilización, en Argentina había gauchos, indígenas y gente bárbara o del campo, este grupo de personas solo por el hecho de ser como eran (como habían nacido) se volvieron un impedimento para lograr su ideal. Sarmientos como líder político jamás se imaginó un modelo de ciudad que incluyera a todos, más bien prefirió el exterminio de las personas con las características ya citadas. Su política para el indio consistía en que el indio visto tenía morir.
A pesar de sus acciones Sarmiento logró reconocer que ‘la invasión de Europa era perjudicial y ruinosa para su cultura, habitantes y demás’ pero según él era útil para el desarrollo de la civilización y del comercio.

En conclusión, Sarmiento exterminó indios y gauchos por mantener la hegemonía del blanco europeo a quien consideró superior. Es decir, a través de la actitud de Sarmiento y de otros ideólogos gobernantes, nuestros pueblos estarán siempre persiguiendo la libertad del blanco europeo y para alcanzar el desarrollo deberán querer ser como ellos. El criterio de Sarmiento no solo sacrificó vidas humanas sino la cultura, la forma de ser de los argentinos, lo que los podía identificar desde sus raíces. Quiero terminar con esta pregunta ¿Qué entendemos por libertad y a qué es lo que aspiramos a partir de ahí?  



Siguiendo el curso de la historia de nuestro continente de América, hemos visto y estudiado algunos puntos muy importantes en cómo las culturas que lamentablemente se están desvaneciendo conforme el tiempo y por el poco interés que se le ha venido dando. Unas de las causas de todo este desvalorecimiento es la poca conciencia del hombre y de sus ideas tiránicas hacia los pueblos indígenas, negando la libertad, el derecho a la educación, a la civilización y de mucha descriminación a sus ideologías e identidades.
En nuestra actualidad vemos cómo la ciencia y la nueva tecnología está ocupando el lugar de estas culturas antiguas. También conforme el tiempo han surguido personajes que han luchado y han actualizado la historia, estas luchas se han venido dando de diferentes maneras y se han venido dando puede ser por el bien y por el mal de las culturas, y de esa forma ha venido cambiando toda la historia de América.
La primera emancipación politica que es posible desde un nuevo imaginario criollo, desde el nuevo horizonte político utópico y como nos señala Dussel citando a Santo Tomás de Aquino, que enseñaba que era lícito y aún obligatoria, la destrucción del tirano y de los que gobiernan tiránicamente, pues éstas luchas que se fundamentan en el pensamiento latinoaméricano y en una tradición crítico-teológica. Siguiendo el contexto de nuestra historia nos hacercamos a las clases y diviciónes en donde se fundamenta la soberanía, una cuyo orígen es el pueblo, la segunda cuyo origen era Dios y la tercera era popular. Y ahora preguntémonos ¿cuál sería el primordial grupo, o sea la clase de soberanía que guiará al pueblo justamente, para una sociedad que apenas se estába formando?. A mi parecer y ante esta lucha de una unidad y una dignidad y respeto hacia las culturas y que precisamente éstas culturas hacen a que la sociedad se enriquece. Me guiaría por la soberanía popular la que no se limita en conservar el respeto y la dignidad de las personas.

En el siglo XIX en nuestra américa latina se vió influenciada los pensamientos de dos personajes latinoaméricanos, Bolivar y Sarmiento. Muy bién claro a base de sus ideas que necesitan para ejercer y combatir en el tiempo y en el espacio, hacia una nueva nación caracterizada por nuevos pensamientos e intereses del progreso. Es muy importante reconocer el estado en que vive cada uno y cómo lo interfiere hacia una civilización o hacia una patria libre y soberana.
Bolivar se sumerge en el ámbito de carácter ético, que moraliza todo el quehacer político y traciende a una relación entre ética y política entre corrupción y poder. Luchando y defendiendo a los indígenas que pueden y deben integrarse a la organización nacional, y una adecuada y justa recompensa hacia ellos. No sólo el indígena que debe luchar y tener un pensamiento positivo, sino también vemos cómo Bolivar presenta el perfíl de un gobierno mas perfecto, que es aquél que produce mayor suma de felicidad posible, mayor suma de seguridad, se requiere por lo tanto una base de espíritu nacional.
Sarmiento es un personaje que es muy contrario al de Bolivar porque su meta es crear la civilización y el progreso de un pueblo a partir de las costumbres, instituciones y población europeas y sobre todo del mundo de los Estados Unidos como el más adecuado para difundir la consepción europea del mundo a los pueblos hispanoaméricanos. Y así podemos concluir que Sarmiento exterminó a los indios y a los gauchos y alfabetizó a los blancos y se convirtió en el ideólogo de los colonizadores.
Dos personajes, tanto Bolivar y Sarmiento presentan al mundo sus ideas y logros hacia la humanidad, vemos por lo tanto el mismo interés de otros personajes centroamericanos tales como del José Cecilio del Valle, Pedro Molina Mazariegos y Antonio Batres Jáuregui...

viernes, 11 de octubre de 2013

La Filosofía occidental nace en América.


Para comprobar esta hipótesis de Leopoldo Zea, será necesario dar a conocer un poco de la información transmitida por José Pablo Feinmann, en su tercera clase de filosofía televisada.
Feinmann considera que existe una relación entre el descubrimiento de América por parte de Colón y el descubrimiento de la subjetividad por parte de Descartes. América es descubierta, no porque no existiera, sino que es descubierta para el capitalismo europeo. El hombre moderno es el que la descubre, el hombre medieval nunca se habría lanzado a buscar nuevos ‘mundos’, puesto que en esta vida solo estamos de paso. Este hombre moderno es el hombre capitalista, de tal modo que, América es incorporada al ‘mundo’ europeo capitalista. Pero esto hombre capitalista, debe analizar ahora cual es su relación con el exterior, ya que descubre nuevos ámbitos, lo cual lo lleva a pensarse a sí mismo. Es acá entonces donde el hombre descubre su propia subjetividad, y es lo que lleva a Descartes a montar su pensamiento filosófico sobre la subjetividad del hombre. Por tanto Descartes nos da con ello un desplazamiento del teocentrismo al humanismo, dando así inicio a la filosofía moderna.
Basándonos en esta explicación de Feinmann, debemos decir que de cierta forma se trata de justificar dicha hipótesis, pero a mi parecer no es más que un intento deliberado por ajustar la relación entre uno y otro descubrimiento, el cual históricamente no es justificable. Dicha suposición se podría hacer de igual modo atribuyendo el descubrimiento de Descartes a la influencia jesuita o demás. Pero siguiendo a Nietzsche, lo que en realidad deberíamos de preguntarnos es ¿Qué persigue Zea con dicha hipótesis y Feinmann con dicha justificación? Al ser ambos americanos, podemos suponer que lo que intentan es redimir de alguna forma la imagen de América, tan desprestigiada por los ojos Europeos a lo largo de la colonia. Es una forma de querer limpiar la imagen de la propia madre, atribuyendo el desarrollo de la otra gracias a la suya. Y aunque el desarrollo de Europa no deja de tener relación con América, y ciertamente los filósofos viven insertos en un mundo, y no son seres aislados; suponer que el nacimiento de la filosofía occidental se da en América, no se queda más que en ese simple plano, el de una suposición.

miércoles, 2 de octubre de 2013

La descolonización de la religión.

Carlos Vásquez

En nuestro tiempo, es importante hacer memoria de como los pueblos indígenas en américa, han tenido que sufrir de manera creciente, el proceso de la dominación colonial moderna, donde se puede observar y criticar la praxis de dominación  de los mismos cristianos españoles.  Según Guamán Poma, enfocándose en lo cristiano, menciona que los indígenas antes de la conquista fueron prácticamente mejores cristianos, debido a sus prácticas que tenían.

Creo que antes de ponerles el nombre de cristiano a los indígenas, es mejor  enfocarse en la ética que ellos  tenían y que practicaban. Es aquí donde se puede decir que tenían una búsqueda de llevar adelante la cultura en la que ellos se encontraban, ya que hay aspectos fundamentales donde podemos mencionar la humildad, el equilibrio de las necesidades necesarias y que eso es más importante, antes de quererles implantar una religión que en el fondo lo que los españoles les enseñaban, muchas veces iba en contra de los derechos que los indígenas se merecían, ya que el respeto hacia ellos era lo que menos se practicaba.

El entrar al cristianismo implicaba de parte de los indígenas, tener cambio de su espiritualidad, porque la que traían los españoles era diferente en su concepción de Dios. Ellos (los españoles) les trajeron la idea de un Dios (desde la visión del evangelio) pero que  a la larga, los españoles no se portaron a la altura para lograr transmitir el mensaje evangélico. Los españoles usaron lo cristiano (la religión) como parte estratégica para la aceptación política de sus propuestas de dominación hacia los indígenas.

Una de las ideas que propusieron para minusvalorar a los indígenas era plantear que los indígenas no tenían alma. Esto era absurdo; ya que, siendo personas es lógico que tienen alma y que este pueblo invasor trató de negarlo y así los engañó para bautizarlos y que de este modo pasaran a ser hijos de Dios. Considero que esto no lo necesitaban los indígenas, porque el simple hecho de existir, indicaba que merecían vivir, no por lo que creyeran sino por el valor de su propia vida.

Hay que rescatar figuras importantes como Fray Bartolomé de las Casas, que para mí, merece ser canonizado debido a su gran trabajo en favor del pueblo indígena en un contexto muy difícil para ellos. También los jesuitas que trataron de dar una visión del evangelio in-culturizándose y aprendiendo las lenguas de los nativos americanos, no despreciaron la cultura indígena, sino que a partir de ella llevaron a cabo la misión de una forma pacífica.


Por último, en nuestro tiempo es necesario que nuestro continente americano desarrolle una interpretación más propia y auténtica de su cultura y religión, sin depender de la visión europea y que dé a entender que realmente se ha independizado y que puede sacar adelante su cultura sin depender de otras.